Cuerpo, Alma y Espíritu
El hombre es un trío de CUERPO, ALMA y ESPIRITO. El cuerpo físico es un laboratorio maravilloso y extraordinario para la Auto Realización Intima del Ser. El Alma es una parte del Ser que intermedia el Cuerpo y el Espirito. De ahí la relación Cuerpo, Hombre y Dios.
Acontece que nosotros poseemos solamente 3% de Alma, que los gnósticos la llaman de Esencia. Los 97% restantes se encuentran fraccionados y embotellados en el Ego. El Ego, de verdad es un conjunto de YO psicológicos que caracterizan los defectos del alma. Los defectos psicológicos (yo) es esto que se llama Ira, Orgullo, Celos, Envidia, Codicia, Gula, Egoísmo, Lujuria, Vicio, Pereza, etc., etc., El ego es un conjunto de YO. Ya decía Virgilio, el autor de Eneida, que a pesar de tener mil lenguas y un palacio de acero, no se podría enumerarlos cabalmente…
Hay que dar duro a los defectos psicológicos, pues cada “Yo” aprisiona consigo una partícula o porcentaje de conciencia que es la Esencia. El “Yo” es la antitesis de la Esencia y la muerte del YO libera Conciencia que es el material psíquico que nos hace percibir la realidad de Dios dentro y fuera de nosotros mismos.
De modo que si eliminamos, por ejemplo, los YO de la Ira, va naciendo en nuestro interior la docilidad, la quietud y la paz interior. Si eliminamos los YO de la PEREZA, va naciendo en nosotros la voluntad y la disposición. Si eliminamos los YO de la INVIDEA, va naciendo en nosotros la filantropía que es aquella sensación de se estar satisfecho y contento con el progreso y la ascensión de los otros.
Si eliminamos los YO del EGOÍSMO, va naciendo en nosotros el altruismo, o sea, el amor al prójimo, la abnegación y el sentimiento universal. Si eliminamos el YO del ORGULLO, va naciendo dentro de nosotros la verdadera humildad, la naturalidad… y así por delante.
Paz interior, altruismo, humildad, espontaneidad, armonía, alegría, equilibrio, creatividad, sabiduría, virtud, fuerza, voluntad, dominio, filantropía, amor consiente, etc. y etc., son ingredientes del alma, o sea, de la conciencia. No obstante, todos nosotros tenemos el alma fraccionada entre los distintos y diferentes YO que necesitamos conocerlos para desintegrarlos con el poder de nuestra Madre Divina Interior (ver tema Divina Madre).
Al discurrir nuestras vidas muriendo en nosotros mismos, o sea, eliminando los millares de defectos psicológicos a través de la continua petición a la Madre Divina, entonces aprovechamos la vida maravillosamente y caemos en aquello que San Francisco de Asis dijo en su famosa oración: “…y es muriendo que se vive para la vida eterna”.
Solamente gana la vida eterna quien posee Alma. Para formar el alma es una cuestión de estar buscando la muerte continuamente, puesto que el alma se fabrica con la muerte del ego, entonces es cuando se adquiere la verdadera individualidad y auto conciencia.
En el Ser está la individualidad y la unidad; en el ego está la pluralidad de sus YO y la multiplicidad, razón por la cual cada uno tiene sus propios conceptos.
La verdad sobre el hombre, sobre la vida y sobre Dios es una y tenemos que encontrarla dentro de nosotros mismos, ya que no es posible existir varias verdades sobre una misma “cosa”. La verdad la encontramos cuando despertamos la conciencia que es el medio con el cual capturamos los conocimientos contenidos en la naturaleza para construir la sabiduría.
Cuando aprovechamos la vida para eliminar los YO, entonces la Esencia empieza a se transformar en Alma. Al llegar ahí el alma necesita vestirse de sus Cuerpos Solares (Astral, Mental, y Causal) para transformarse en un Ángel.
El Ángel es el Hombre verdadero.
En cuanto no se crean los Cuerpos Solares a través de la transmutación de la energía creadora (alquimia sexual), no se considera Hombre y si un Humanoide Intelectual. Solamente quien llega a estatura de Ángel puede encarnar el Espirito, pues sólo los Cuerpos Electrónicos (cuerpos Solares) son capaces de soportar el voltaje del Espirito. En cuanto eso no sea posible encarnarlo, solamente nos sintonizaremos con el Espirito. Es necesario entender que los Cuerpos Solares tienen que ser creados y es muy diferente de los 4 Cuerpos (físico, vital, astral y mental), llamados de Quatenário Inferior.
Auto conocimiento del Ser
Cuando el buscador llegó a dar forma al Alma y se vistió de sus vehículos solares, entonces él se une a ATMAN (el Intimo), nuestro Maestro Interno, que es otra parte de nuestro Ser (Dios). Atman es el Espirito. Cada persona tiene su Atman, su Maestro interno. Mas adelante el Maestro interno se CRISTIFICA y se convierte en Gran Maestro para adquirir perfección en el doctorado. Maestro cristificado es todo aquel que encarnó o absorbió dentro de sí a Dios Hijo que es parte integrante de la Divina Trinidad.
Recordemos que la Trinidad PADRE, HIJO Y ESPIRITO SANTO son las tres partes superiores del Ser, porque Dios posee muchas partes, que son desdoblamientos de él mismo.
Por lo tanto, podemos decir que si existe Dios como Padre y Dios como Espirito Santo, existe también Dios como Hijo, que es el CRISTO.
Él es el Hijo muy amado del Padre. Cuando Jesús de Nazaré
encarnó totalmente a Dios Hijo, pasó a llamarse Jesús Cristo, con el fin de dejarnos la doctrina del “YO SOY”, o sea, la doctrina de CRISTO. Solamente quien encarna el Cristo puede decir: “YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA”.
Ahora podemos entender porque Jesús dijo que nadie va al Padre sino es por el Hijo, porque para llegar al Padre, primeramente hay que cristificarse.
Este es el mayor anhelo del Alma. Aquel que se cristifica, va al Padre y absorbe dentro de sí mismo las tres poderosas fuerzas de la naturaleza de la cuales todo depende, es decir, EL PADRE, EL HIJO Y EL ESPIRITO SANTO.
Al llegar hasta ahí, se convierte de hecho, en un prototipo de Dios, entonces el que es humano se diviniza y el Espirito se humaniza para penetrar, lleno de majestad, en el anfiteatro infinito de la creación.
Ésta es la Auto Realización Intima del Ser. Ahora podemos comprender que Dios es un conjunto de Dioses que tienen el poder de crear y volver a crear por medio del verbo y que están más allá del bien y del mal…
El objetivo de la creación es engendrar Dioses con magníficos poderes para crear, organizar y coordinar el universo, porque “Dioses es Dios y Dios es Dioses”. Jesús Cristo es un Hombre Dios y todo aquel que encarne el Espirito, encarna a su Dios interior profundo. Siendo la Esencia una pequeña parte de Dios, ella es siempre eterna…
El principio Cristo en las diferentes culturas
“… Cristo no es sólo un individuo; Cristo es un Principio Cósmico que debemos asimilar dentro de nuestra propia naturaleza físico- psico- somática y espiritual, mediante la magia sexual. Entre los Persas, Cristo es Ormuz, Ahura-Mazda, el terrible enemigo de Arimá ( Satanas que traemos dentro de nosotros). Entre los Hindus, Krishna es el Cristo y el evangelio de Krishna es muy semejante al de Jesús de Nazaré. Entre los Egipcios, Cristo es Osíris y todo aquel que encarnaba era de hecho un Osirificado.
Entre los chinos es Fu-Hi, el Cristo Cósmico, que compuso el “I-Ching”, el libro de las Leyes, y nombró Ministros Dragones. Entre los griegos, el Cristo se llamaba Zeus, Júpiter, el Padre de Dios. Entre los Aztecas es Quetzalcoalt, el Cristo Mexicano. En los Eddas Germánicos es Balder, el Cristo que fue asesinado por Hoder, Dios de la Guerra, con una flecha de agárico. Así, podríamos citar el Cristo Cósmico en millares de libros arcaicos y viejas tradiciones que vienen de millones de años antes de Jesús.
Todo esto nos convida a aceptar que Cristo es un Principio Cósmico contenido en los principios substanciales de todas las religiones. Realmente, sólo existe de hecho una sola religión, única y cósmica. Esta religión asume distintas formas religiosas, según las épocas y las necesidades de la humanidad.
Las luchas religiosas, son absurdas, porque en el fondo todas las religiones son únicamente modificaciones de la Religión Cósmica Universal. De este punto de vista, afirmamos que este libro no está contra ninguna religión, escuela o sistema d pensamiento. Lo que hacemos en este libro es únicamente entregar a la humanidad una LLAVE, un secreto sexual, una llave con la cual todo ser vivo pueda asimilar el Principio Cristo, encontrado en el fondo de todas las grandes religiones del mundo…”
“Es urgente que nazca el Cristo en el corazón del hombre.
Es necesario que cada ser humano se convierta en un Ángel Solar”.
V. M. Samael Aun Weor