¿Existe eso que llamamos”el amor de mi vida”?

Noviembre 14th, 2006

Alberto Suarez

El habitual que si vivimos alguna experiencia amorosa especialmente intensa en el pasado, nos refiramos a ella, como “el amor de mi vida”. También es habitual que si estamos iniciando un vínculo, nos preguntemos si será “el amor de mi vida”. Y, finalmente, también es habitual que si aún no hemos vivido una relación importante, la anhelemos e imaginemos como “el amor de mi vida”.

¿Es tu caso?

¿Y de qué hablamos cuando empleamos esa definición?: de una experiencia de amor tan intensa y movilizadora, que hace que las anteriores y/o posteriores empequeñezcan en cuanto a importancia.

Casi todas las personas en algún momento nos encontramos con la experiencia de un amor así. Y la existencia de tal amor nos impulsa a valorar las relaciones previas y posteriores, a través de la comparación y por supuesto, ¡las demás salen perdiendo con el contraste! Si aún no hemos vivido el gran amor, igualmente comparamos lo que vivimos en el presente con él y ello es posible porque de algún modo “sabemos” o intuimos cómo será ese gran amor. Y si lo vivimos en el pasado, las relaciones actuales son sometidas a una implacable comparación con ese gran referente que tenemos.

¿Te ha sucedido o te sucede?

Según lo que creo -y no tengo cómo probarlo- en base a cientos de casos que he visto como astrólogo, “el amor de nuestra vida” es una experiencia particularmente fuerte porque se trata del reencuentro con lo que llamo un Alma Compañera o sea, un Alma con la que ya hemos compartido experiencias trascendentes en vidas anteriores
“El amor de nuestra vida” posee dos características que me hacen reforzar mi creencia respecto a que se trata de un reencuentro:

a) Con esa persona nos sentimos naturalmente cómodos, relajados y en paz, como si se tratara de alguien que nos es muy familiar.

b) Con esa persona nos sentimos naturalmente seguros, por lo que la consecuencia es que abrimos nuestras defensas de par en par y nos relacionamos desde lo más tierno y vulnerable de nuestro interior.

¿Lo experimentaste así?

Astrológicamente, la presencia de este amor se descubre observando bajo qué configuraciones planetarias se produce un encuentro. Si tiene lugar en momentos en que los planetas vinculados con la reencarnación están activos, probablemente estemos ante ese tipo de enamoramiento y por supuesto que luego es particularmente útil el realizar una Sinastría, o sea, un análisis conjunto de ambas Cartas Natales. El análisis de la Carta Natal, permite predecir cuándo nos encontraremos con el amor de nuestra vida y por eso es especialmente recomendable la consulta periódica con tu astrólogo de confianza.

Y un dato curioso. Generalmente -aunque hay excepciones, por supuesto-, si pertenecemos a un signo de Fuego él o ella pertenecerá a uno de Tierra, si nuestro signo solar es de Tierra él o ella pertenecerá a uno de Fuego, si el signo nuestro es de Aire él o ella pertenecerá a uno de Agua y si el nuestro es de Agua él o ella pertenecerá a uno de Aire.

Los signos del elemento Tierra son: Tauro, Virgo y Capricornio.
Los signos del elemento Aire son: Géminis, Libra y Acuario
Los signos del elemento Agua son: Cáncer, Escorpio y Piscis
Los signos del elemento Fuego son: Aries, Leo y Sagitario.

¿Existe?
La respuesta a la primera pregunta es decididamente afirmativa. Sí existe el amor de nuestra vida. Y existe por la simple y generalmente olvidada razón, de que el Amor es lo único que realmente existe. Todo lo demás, es sólo la pesadilla que el ego instaló en nuestras mentes.
En toda Carta Natal, el amor está presente a través de varios símbolos.
Y también está presente el miedo manifestado en forma de resistencias. Por ello, la clave no radica en buscar al amor, sino en derribar las barreras que nosotros hemos levantado contra él generalmente en forma inconsciente.

Recuerdo el caso de Alicia (nombre ficticio):

Cuando me consultó por primera vez comentó que en las tres oportunidades en que pudo establecer una relación de pareja, las mismas se habían truncado inexplicablemente. Me preguntó concretamente cuándo aparecería el amor en su vida. Su sorpresa fue grande cuando le respondí que el amor ya había aparecido en varias oportunidades y que según lo observado en su Carta Natal, ella se negaba rotundamente a reconocerlo y recibirlo.
Juntos, vimos en su Carta cómo la había afectado y condicionado la relación matrimonial de sus padres. Su padre (por ese entonces ya fallecido), había sido un golpeador y ella fue testigo impotente durante toda su niñez del horror vivido en su hogar. Como consecuencia le expliqué, desarrolló un profundo miedo al compromiso de pareja porque su mente inconsciente hacía una lógica asociación: relación de pareja = violencia
Alicia reconoció que en cuanto comenzaba a “sentir” por un hombre, se disparaba en ella el miedo y se dedicaba a encontrar cualquier razón para no continuar con el vínculo.
Me preguntó qué podía hacer y mi respuesta fue: “Curar el miedo”
Con el miedo no podemos transar, ni pretender neutralizarlo por un acto de voluntad, ni hacer como si no estuviera ahí. El siempre se las ingeniará para aflorar en los momentos claves y, por tanto, la única alternativa válida es curarse de él o sea, hacer lo necesario para que desaparezca y en su lugar esté la confianza.
Con Alicia iniciamos un proceso terapéutico durante el cual pudo perdonar a su papá (el perdón siempre es la piedra angular de cualquier curación), y quedar disponible para encarar una relación de un modo diferente.
Observando su Carta Anual le comenté que alrededor de determinada fecha tendría la oportunidad de conocer a alguien y efectivamente así sucedió y lo más importante, es que ella pudo finalmente vivir el amor desde la entrega y la confianza.
Este caso es muy común, pues las figuras de mamá y papá representan arquetípicamente a “la” mujer y “al” hombre. Y hasta que no curamos internamente nuestra relación con ellos, en cada hombre o mujer estaremos inconscientemente viendo a nuestros progenitores.

¿Esta historia te resulta familiar? ¿Tiene algo que ver contigo?

Volviendo al tema central, afirmo categóricamente que sí existe el amor de nuestra vida. El punto es que generalmente no se trata de una sola persona. En cada etapa existencial, nosotros cambiamos y sobre todo, cambian nuestras necesidades en el área amorosa. Y el amor responde haciendo que aparezca en nuestro camino exactamente la persona coincidente con lo que necesitamos. En algunos casos, el amor estará representado por una única persona a través de toda nuestra vida y en la mayoría de los casos, por más de una y algunas de esos seres podrían ser el amor de nuestra vida para nuestra vida en ese momento y en función de cómo somos y de lo que necesitamos en ese entonces.

Astrológicamente, el amor de nuestra vida se reconoce por determinados símbolos en la Carta Natal y también en la Carta Anual. Ambas Cartas me permiten, como astrólogo, observar la importancia de una relación y asesorar en consecuencia a mi consultante para ayudarle a que la viva del mejor modo posible y sobre todo, conscientemente. Y más allá de la Astrología, también podemos reconocer al amor de nuestra vida porque siempre se trata de alguien que nos “sacude” hasta los cimientos en el mejor o el peor sentido del término. El amor no siempre se presenta como un camino tapizado de pétalos de rosas. A veces y según lo que necesitemos aprender, nuestra Alma guía hasta nosotros a alguien cuya misión es complicarnos la vida y de ese modo estimular nuestra capacidad de aprendizaje. Suena duro, pero es así.

Y es que la gran finalidad del amor de nuestra vida, consiste en que curemos nuestros pensamientos de miedo, escepticismo y fracaso y nos demos cuenta de que el amor es una realidad a nuestro alcance o mejor dicho, la única realidad a nuestro alcance puesto que siempre estuvo ahí junto a nosotros y en nosotros. El único problema, es que nuestros esquemas de pensamiento se interpusieron como una neblina que nos impedía ver.

El amor de nuestra vida es el mayor regalo de amor que la Existencia nos concede. Tanto si está representado por alguien que nos eleva hasta las más altas cumbres de la dicha, como si lo está por alguien que nos provoca sufrimiento, es un regalo invalorable. De ambos tipos de experiencia podemos aprender. De nosotros depende.

¿Existe Dios?

Noviembre 14th, 2006

Jimmy Williams
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Introducción
Opciones metafísicas
La mayoría de las personas estará de acuerdo en que la cuestión más básica y fundamental acerca de la existencia no es que no haya nada aquí, sino más bien que haya algo aquí. Yo formo parte de algún tipo de realidad. Yo tengo conciencia, la percepción de que algo está transcurriendo, desarrollándose, ocurriendo. Y usted y yo somos parte de esto. La realidad que surge de nuestra observación y experiencia personal es que somos participantes de un universo espacio-temporal que se caracteriza por una serie de sucesos. La mente, naturalmente, se pregunta: “¿Qué es esto? ¿De dónde vino?”. ¿Acaso el cosmos, lo que vemos, simplemente vino a la existencia de la nada, o ha estado, este universo material del cual formamos parte, siempre aquí? ¿O es que algo o alguien, que trasciende este universo material, es responsable de traerlo a la existencia, y a nosotros con él?
Todas estas preguntas tienen que ver con el concepto filosófico de la metafísica. El diccionario Webster lo define de la siguiente forma: “Aquella división de la filosofía que incluye la ontología, es decir la ciencia del ser y la cosmología, o la ciencia de las causas y procesos fundamentales en las cosas”.{1} Cuando intentamos contestar estas preguntas básicas, estamos pensando “metafísicamente” acerca del origen y las causas de la realidad presente. Y en este nivel básico y fundamental de consideración, en realidad nos quedan pocas opciones, o respuestas posibles, para dar razón o explicar el universo. Los tres candidatos potenciales son:
(1) Algo surgió de la nada. La mayoría rechaza este punto de vista, ya que la idea misma desafía la racionalidad. Esta explicación para justificar el universo tiene poco apoyo. Kenny señala: “Según la teoría del big bang, toda la materia del universo comenzó a existir en un momento específico del pasado remoto. Un proponente de esta teoría . . . si es un ateo, debe creer que la materia del universo surgió de la nada y por la nada”.{2} Dado que la nada no puede producir algo, por las reglas de la lógica (observación, causalidad), algo es eterno y necesario. Dado que toda serie de sucesos no es eterna (por lo tanto, una contradicción), hay, por lo tanto, algo no idéntico al universo espacio-temporal que es eterno y necesario.
(2) La materia es eterna, y es capaz de producir la realidad presente mediante el azar ciego. Carl Sagan estableció este punto de vista claramente cuando dijo: “Todo lo que fue alguna vez, todo lo que es, todo lo que será alguna vez, es el Cosmos”.{3} Este segundo punto de vista ha dado origen a dos cosmovisiones básicas: el materialismo (o naturalismo) y el panteísmo. Ambas tienen como premisa que no existe nada más allá de la materia. El materialismo, por lo tanto, es ateo por definición. El panteísmo es similar, pero insiste en que, dado que Dios no existe, la naturaleza está imbuida de “dios” en todas sus partes.
(3) Dios creó el universo. Este punto de vista, el teísmo, sostiene que Alguien trasciende y a la vez creó el universo material del cual formamos parte. No hay ninguna otra alternativa lógica para explicar el cosmos. Los cristianos, por supuesto, aceptan este tercer punto de vista, junto con todos los demás teístas, como la explicación más razonable de lo que encontramos como cierto acerca de nosotros y del mundo. Sostener este punto de vista no es una simple declaración de fe ciega. Hay argumentos sólidos y racionales para preferir este punto de vista por sobre los otros dos. El teísmo, por lo tanto, es una idea razonable. De hecho, es más razonable creer que Dios existe que no creer que existe. Los teólogos han planteado varias líneas de “pruebas” para argumentar a favor de la existencia de Dios. Estos argumentos, si bien no demuestran la existencia de Dios, no obstante brindan perspectivas que pueden ser usadas para mostrar evidencias de su existencia.
El argumento cosmológico
Este argumento se centra en el concepto de causalidad. Todo suceso tiene una causa, y esto incluye el universo. Tuvo un principio. Hubo un tiempo en que no existía, y un tiempo en que existía:
“Una cantidad infinita de partes de tiempo reales, pasando sucesivamente y agotadas una tras otra, aparece como una contradicción evidente que ningún hombre, pensaría uno, cuyo juicio no esté corrompido en vez de mejorado por las ciencias, alguna vez podría admitir” (énfasis mío).{4}
Hume está sosteniendo aquí que el tiempo y el espacio no son infinitos, no son eternos. Si esto es cierto, el universo, que es un “efecto”, tuvo una causa. Robert Jastrow comenta:
“El estudio más completo hecho hasta ahora ha sido realizado por . . . Allan Sandage. Él recopiló información sobre 42 galaxias distribuidas por el espacio hasta seis mil millones de años de luz de distancia. Sus mediciones indican que el universo se estuvo expandiendo más rápidamente en el pasado que hoy. Este resultado presta mayor apoyo a la creencia de que el universo se originó con una explosión”.{5}
Sigue diciendo:
“No se ha encontrado ninguna explicación fuera del big bang para la radiación de la bola de fuego. El argumento decisivo, que ha convencido casi al último escéptico, es que la radiación descubierta por Penzias y Wilson tiene exactamente el patrón de longitudes de onda esperado para la luz y el calor producidos en una gran explosión”.{6}
Jastrow concluye también que el universo se está muriendo:
“Una vez que el hidrógeno se ha consumido dentro de esa estrella y se ha convertido en elementos más pesados, nunca podrá ser restaurado a su estado original. Minuto a minuto, año tras año, la provisión de este elemento en el universo se vuelve menor”.{7}
“Los astrónomos encuentran ahora que se han quedado sin alternativas, porque han demostrado, mediante sus propios métodos, que el mundo comenzó abruptamente en un acto de creación donde uno puede encontrar las semillas de cada estrella, cada planeta y cada cosa de este cosmos y sobre esta tierra. Y han encontrado que todo esto ocurrió como producto de fuerzas que no pueden esperar descubrir”.{8}
Algunos han sostenido que un retroceso infinito de causas podría no ser lógicamente posible. Dicen que el universo no es un “todo” que necesita una única causa, ¡sino más bien es “mutuamente dependiente” de sí mismo! La dependencia mutua no es el tema. El verdadero asunto es por qué hay un universo existente en vez de un universo no existente. La realidad y la racionalidad sugieren que todo suceso tiene una causa. Las series enteras de sucesos deben tener una causa también (dado que el todo es la suma de las partes). Si todas las partes fueran quitadas, ¿quedaría algo? Si decimos sí, entonces Dios existe (es decir, un ser eterno necesario que es más que el mundo). Si decimos no, entonces el todo es contingente también, y necesita una causa más allá de él (Dios).
Concluiremos esta sección con un análisis de la pregunta que probablemente más frecuentemente se hace con relación al argumento cosmológico: “¿De dónde vino Dios?”. Si bien es a la vez razonable y legítimo hacer esta pregunta con relación al universo que acabamos de analizar, es irracional y no tiene sentido hacer la misma pregunta acerca de Dios, ya que sugiere que tiene características que sólo se encuentran en el universo finito: espacio y tiempo. Por definición, algo eterno debe existir fuera de este continuo del espacio-tiempo. ¡La pregunta planteada misma revela la falacia del que la hace de razonar desde su propio contexto de espacio-tiempo! Por definición, algo eterno debe existir fuera del tiempo y del espacio. Dios no tiene principio; ¡Él ES! (Éxodo 3:14).
El argumento teleológico
Este segundo argumento a favor de la existencia de Dios trata con el orden, la complejidad y la diversidad del cosmos. La palabra “teleológico” viene del griego “telos”, que significa “fin” o “meta”. La idea detrás del argumento es que el orden observable en el universo demuestra que funciona según un diseño inteligente, algo innegable para un ser inteligente y de mente abierta. La expresión clásica de este argumento es la analogía del relojero de Paley, en su libro Evidences. Si estuviésemos caminando por la playa y encontráramos un reloj en la arena, no supondríamos que fue arrojado sobre la costa luego de haber sido formado a través de los procesos naturales y los movimientos del mar. Más bien supondríamos que el dueño lo perdió y que en alguna parte hubo un relojero que lo diseñó y construyó originalmente con un propósito específico en mente. La inteligencia no puede ser producida por la no inteligencia, así como la nada no puede producir algo. Hay, por lo tanto, una inteligencia eterna y necesaria presente y reflejada en el universo del espacio-tiempo.
Hasta hace unos quinientos años, la humanidad no tuvo ninguna dificultad en reconocer a Dios como el Creador del orden natural. La mejor explicación lo consideraba como el Diseñador divino que lo creó con un propósito y mantuvo todas las cosas por la palabra de su poder (Hebreos 1:3; Colosenses 1:17). Pero el surgimiento de la ciencia moderna inició un proceso que podríamos denominar “la desmitologización de la naturaleza”, el mundo material. La superstición y la ignorancia habían atribuido vida espiritual al bosque, al arroyo y a la montaña. Las cosas que no se entendían científicamente eran aceptadas rutinariamente como la operación de fuerzas sobrenaturales y no explicadas. Lentamente, el factor misterioso y espiritual fue purgado y reemplazado por explicaciones y teorías naturales de los estudiosos y científicos sobre cómo y por qué las cosas funcionaban realmente. Luego de Copérnico, la importancia humana se redujo ante la vastedad del cosmos, y se creía que sólo el tiempo y la investigación, y no Dios, serían necesarios para explicar finalmente con precisión la totalidad del orden natural. La idea de Alguien trascendente llegó a considerarse innecesaria, al haber sido invalidada por la nueva teoría de la selección natural.
Irónicamente, la misma ciencia que quitó a Dios entonces está trayendo de nuevo la posibilidad de su existencia hoy. La física y la mecánica cuántica nos han llevado ahora al borde de lo físico, a un lugar donde las estructuras de partículas subatómicas son descritas por algunos como de una cualidad espiritual o fantasmal. ¡Los neurofisiólogos luchan con observaciones enigmáticas que sugieren que la mente trasciende al cerebro! La psicología ha desarrollado una rama completamente nueva de estudio (la parapsicología) que afirma que fuerzas psicoespirituales (ESP, biofeedback, etc.) llegan a funcionar más allá del mundo físico. Los biólogos moleculares y los geneticistas, enfrentados a las estructuras altamente ordenadas y complejas del ADN, atribuyen una palabra que sugiere “inteligencia” a las secuencias encadenadas: el “código” genético. Y ya hemos concluido que los astrofísicos han aceptado el “big bang”, que parece contradecir la idea de que la materia es eterna y, por gigantesco que sea, el universo parece ser finito. Sea que miremos por el microscopio o el telescopio, se vuelve más difícil, a la luz de la ciencia experimental, sostener la vieja premisa de que este orden y complejidad son productos del azar ciego. Las antiguas suposiciones naturalistas están siendo reexaminadas críticamente, cuestionadas y encontradas poco convincentes por muchos de los científicos de hoy. El Dr. Walter Bradley, profesor emérito de Ingeniería Mecánica de Texas A & M University explica la situación:
“Los descubrimientos de la última mitad del siglo XX han llevado a la comunidad científica a darse cuenta de que el universo y nuestro planeta en el universo son tan asombrosamente únicos que es casi imposible imaginar cómo esto podría haber ocurrido por accidente, lo que lleva a muchos científicos agnósticos a conceder que ciertamente puede requerirse alguna fuerza creativa inteligente para explicarlo”.{9}
Las áreas de reconsideración incluyen la cosmología y el origen de la vida, los elementos esenciales del diseño y su reconocimiento, los requisitos mínimos para que un universo soporte tanto vida de cualquier tipo como la compleja vida humana específicamente, por qué estos requisitos se cumplen en nuestro universo, y los requisitos para un lugar en ese universo, que se cumplen sólo para el planeta Tierra. Todas estas características notables de nuestro mundo están siendo reevaluados y apuntan hacia el diseño inteligente.
El argumento moral
Este argumento a favor de la existencia de Dios está basado en el reconocimiento de sentido inherente universal de la humanidad del bien y del mal (ver Romanos 2:14, 15). No hay ninguna cultura que no tenga normas de comportamiento. Todos los grupos reconocen que la honestidad es una virtud, junto con la sabiduría, la valentía y la justicia. Y aun en las tribus más remotas de la jungla, el homicidio, la violación, la mentira y el robo son reconocidos como malos, en todo lugar y en todo tiempo. Surge la pregunta: “¿De dónde vino este sentido de moral?”. C. S. Lewis habla de esto a principios de su obra Mere Christianity. Llama a esta ley moral “La regla del bien y del mal, algo que está realmente allí, no hecho por nosotros”.{10} Durante años, Lewis luchó contra Dios porque le parecía que el universo era injusto y cruel. Pero comenzó a analizar su indignación. ¿De dónde había sacado él el concepto mismo de lo justo y lo injusto? Dijo: “Un hombre no dice que una línea esta torcida a menos que tenga alguna idea de lo que es una línea derecha”.{11}
Luego sugiere que la moral tiene tres partes. Usando la analogía de una flota de barcos en una travesía, señala que hay tres cosas que pueden funcionar mal. La primera es que los barcos podrían alejarse o chocar entre sí dañándose mutuamente (alienación, aislamiento: gente que abusa de otros, hace trampas, intimida a los demás). La segunda es que los barcos, individualmente, deben estar en condiciones de navegar y evitar tener fallas internas mecánicas (el deterioro moral dentro de una persona). Lewis entonces señala que, si los barcos siguen chocando entre sí no seguirán estando en condiciones de navegar mucho tiempo y, por supuesto, con sus elementos de navegación fuera de servicio, ¡no podrán evitar las colisiones! Pero hay un tercer factor que aún no se ha tomado en cuenta, que es: “¿Hacia dónde se dirige la flota de barcos?”. ¡La travesía sería un fracaso si la intención es que llegue a Nueva York y en realidad llegara a Buenos Aires (el propósito general de la vida humana, como un todo, aquello para lo cual fue hecho el hombre)!{12}
La conciencia humana que menciona Pablo en Romanos 2 no se encuentra en ningún otro animal; sólo en el hombre. La condición completamente única de esta brújula moral dentro de los humanos, junto con otras cualidades exclusivamente humanas (racionalidad, idioma, adoración e inclinaciones estéticas) sugieren fuertemente que el hombre no sólo tiene una relación hacia abajo, con los animales, las plantas y la tierra, sino también una relación hacia arriba, con el Dios en cuya imagen fue hecho. Así como vimos el gran poder e inteligencia de Dios expresados en los primeros dos argumentos, también vemos aquí que este sentido de moral, no conocido en el mundo de la naturaleza, proviene del Gran Legislador, que es, en sí mismo, en carácter, la “línea recta” (recto, justo, santo) contra la cual se miden todas las acciones humanas.
Unas palabras acerca del ateísmo y el agnosticismo
Un ateo es una persona que hace una aseveración osada: “No existe Dios”. Es osada porque afirma, de una forma absoluta, lo que hemos dicho antes que no es posible; es decir, la existencia o no existencia de Dios no pueden ser probadas absolutamente. Es osada, también, porque, a fin de hacer una aseveración de este tipo, ¡un ateo tendría que ser, literalmente, Dios mismo! ¡Tendría que poseer las cualidades y capacidades para viajar por todo el universo y analizar cada rincón antes que pudiera estar en condiciones de sostener una conclusión tan dogmática!
El humano más brillante, más culto, más viajado de la tierra hoy y que hubiera maximizado sus células cerebrales a niveles de aprendizaje óptimos durante toda una vida no podría de ninguna forma “saber” la milésima parte de todo lo que podría conocerse. ¡Y el conocimiento ahora se está duplicando cada año, en vez de cada década, o siglo, como en el pasado! ¿Es posible que Dios pudiera todavía existir fuera de la experiencia/conocimiento personal muy limitados de un ser humano muy inteligente? Además, ¡antes que un ateo pudiera identificarse como tal, primero debe reconocer la idea o concepto mismo, o posibilidad, de Dios, para que entonces pudiera negar su existencia!
La Biblia dice que “cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe. . .” (Hebreos 11:6). En otras palabras, hay un elemento de “fe” con relación a la creencia en la existencia de Dios. Pero la aseveración dogmática y osada anterior es, en sí misma, una expresión de fe. Se requiere fe para creer que Dios existe, y se requiere fe para creer que no existe. A mi juicio, se requiere aún más fe para que el ateo crea en su posición, porque sostiene su fe frente a una evidencia abrumadora al contrario. Los cristianos afirman también la existencia de Dios basados en la fe, pero es una fe razonable, basada en la verdadera naturaleza del cosmos, y no una fe ciega.
Volviendo al agnosticismo, el diccionario Webster lo define como una posición que afirma que “ni la existencia ni la naturaleza de Dios, ni el origen último del universo es conocido o conocible”.{13} Aquí hay otra afirmación osada: Cuando el agnóstico dice: “Yo no puedo saber”, lo que está dando a entender, en realidad, es: “Yo no puedo saber, tú no puedes saber, y nadie puede saber”. Leith Samuel, en su librito Impossibility of Agnosticism, menciona tres tipos de agnósticos: {14}
El dogmático: “Yo no sé, tú no sabes, y nadie puede saber”. Esta es una persona que ya se ha decidido. Tiene los mismos problemas que el ateo, arriba: tiene que saberlo todo a fin de sostener esta posición sinceramente.
El indiferente: “Yo no sé, y no me interesa”. Es improbable que Dios se revele a alguien a quien no le interesa saber: “El que tenga oídos para oír, que oiga” (Lucas 14:35).
El insatisfecho: “Yo no sé, pero me gustaría saber”. Esta es una persona que demuestra una apertura hacia la verdad y una disposición para modificar su posición, en caso de tener suficientes razones. Si este fuera el caso, también estaría demostrando lo que es cierto acerca del agnosticismo, a saber que busca ser un camino provisorio en la búsqueda de la verdad y que cede ante una perspectiva más razonable y menos escéptica de la vida y de toda la realidad.
“Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa” (San Pablo, Romanos 1:20).
“Dice el necio en su corazón: ‘No hay Dios’” (rey David, Salmos 14:1).
Notas
1. Webster’s New Collegiate Dictionary (Springfield, Mass.: G. & C. Merriam Co., Publishers, 1953), s.v. “metaphysics”, 528.
2. Anthony Kenny, Five Ways (London: Routledge Kegan Paul, 1969), 66.
3. Carl Sagan, Cosmos (New York: Random House, 1980), 4.
4. David Hume, An Enquiry: Concerning Human Understanding, Great Books of the Western World, vol. 35 (Chicago: William Benton, 1952), 506.
5. Robert Jastrow, God and the Astronomers (New York: W.W. Norton,, 1978), 94-95.
6. Ibid., p. 15.
7. Ibid., 15-16.
8. Robert Jastrow, “A Scientist Caught Betwen Two Faiths,” entrevistado por Bill Durbin, Christianity Today, 26 (6 August 1982):14-18.
9. Walter L. Bradley, “Is There Scientific Evidence for an Intelligent Creator of the Universe?” (lecture given at High Ground Men’s Conference, Beaver Creek, Colo., Ponencia dada en High Ground Men’s Conference, 2 March, 2001).
10. C.S. Lewis, Mere Christianity (New York: MacMillan, 1943), 18.
11. Ibid., 45.
12. Ibid., 70-71.
13. Webster’s New Collegiate Dictionary, s.v. “agnosticism.”
14. Leith Samuel, Impossibility of Agnosticism (Downers Grove, Ill: InterVarsity, n.d.).
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Traducción: Alejandro Field

EVOLUCIÓN Y LAS DIMENSIONES DESCONOCIDAS

Noviembre 14th, 2006

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Evolución e Involución son dos de las varias leyes mecánicas de la naturaleza a la que estamos sometidos todos los seres de este mundo físico. Podemos notar la acción de esta ley en los seres humanos observando desde que nace el niño, su crecimiento, desarrollo, vejez y muerte.
Si observamos otros seres veremos que ocurre la misma cosa, por ejemplo, las plantas.

Después de un ciclo evolutivo siempre viene un ciclo involutivo. Esa es la ley.
Sin embargo, como veremos en las líneas de abajo, podemos ultrapasar esas y también otras leyes mecánicas de la naturaleza con el despertar de la conciencia.
Aunque la sucesión de los ciclos evolutivos e involutivos no perfecciona a nadie, pues si nos perfeccionase no habría la necesidad de evolucionar e involucionar incesantemente y también la humanidad no estaría en este estado alucinado y caótico en que se encuentra.

Lo Absoluto.

Es de dónde emana toda creación, mundos, seres, leyes de la naturaleza que incluyen los 4 reinos: mineral, vegetal, animal y humano. Esas leyes regulan los procesos evolutivos e involutivos de la creación de los planetas.
Toda la creación, mundos, galaxias, etc. provienen de lo que llamamos Absoluto.
No es fácil comprender algo tan amplio y vasto que va más allá de la mente humana, mas por ahora es suficiente entender lo Absoluto como el punto de origen y retorno de toda creación, algo que está mas allá del bien y del mal y dónde reina la legitima felicidad y armonía divina.

Las dimensiones.

Al salir de lo Absoluto tenemos varias dimensiones o regiones de la naturaleza. Estas dimensiones son mundos paralelos que se penetran y compenetran sin confundirse. Cada dimensión está gobernada por determinado número de leyes. Cuando más leyes rigen una dimensión mas complicada es la existencia en esas regiones.

3º dimensión – mundo físico: es dónde vivimos con el cuerpo físico, adonde percibimos las tres dimensiones de los objetos a través de los 5 sentidos y del raciocinio.

4º dimensión- mundo etéreo: es también llamado de cuarta coordenada o aun mundo jinas y está dividida en superior e inferior. En las dos regiones viven seres y hasta mismo humanidades enteras.
Los paraísos bíblicos, el Jardín del Edén, podemos decir que están en la parte superior de la cuarta dimensión. También en este mundo viven los elementales de la naturaleza como las hadas, gnomos, sulfos, etc. Normalmente no podemos ver la cuarta dimensión porque para eso necesitamos tener los 5 sentidos físicos regenerados y también un sentido a mas: la clarividencia.
Ese mundo y el mundo físico son gobernados por 24 leyes físicas y 24 leyes etéreas, totalizando 48 leyes.

5º dimensión- mundos astral y mental: tanto el mundo astral como el mundo mental están divididos en regiones superiores e inferiores. En esta dimensión ya no existe el tiempo, allí reina la eternidad, un eterno ahora. El mundo astral también es conocido como mundo de los sueños y cuando dormimos es en este mundo adonde vamos, pues en cuanto el cuerpo físico duerme estamos actuando en cuerpo astral en esta dimensión (ver al respecto en el tópico sobre desdoblamiento astral.)
El mundo astral es gobernado por 24 leyes y el mundo mental por 12 leyes.

6º dimensión- mundos electrónicos: esta dimensión esta mas allá de los afectos y de la mente y está dividida en los mundos Causal y Budhico. El mundo Causal es dónde se originan los acontecimientos que después se van cristalizando en las dimensiones con mayor número de leyes. Para que algo ocurra aquí en el mundo físico primeramente ocurre en las dimensiones superiores. Por eso una persona que consigue estar conscientemente en el mundo astral puede conocer algo antes de que este se haya cristalizado en el mundo físico, o sea, se puede predecir el futuro.
Sin embargo, el verdadero clarividente es aquel que puede entrar y ver el origen de los acontecimientos en el mundo Causal.

7º dimensión- Es el Absoluto, tratado anteriormente. Es gobernado por la única Gran Ley.

El Real Ser.

Las Monadas salen del Absoluto para tener conciencia de las dimensiones y de su propia felicidad.
Esto es lo que llamamos de Auto realización Intima del Ser. Monada es lo mismo que Ser, Real Ser o Padre.
Cada ser tiene su propio Ser Real o Padre, que es nuestro Dios o Maestro Individual y es lo que realmente somos.
El Real Ser manda a través de las dimensiones su Esencia o Alma para que ella haga el trabajo que le corresponda, el trabajo de la Auto Realización Intima del Ser.
Nosotros aquí en el mundo físico somos la Esencia, somos una de las partes divinas de nuestro Ser y nos expresamos a través del vehículo físico. Nuestro Ser Real nos estimula para que lleguemos a obtener el conocimiento necesario para la Auto Realización, para hacer nuestro trabajo, para buscar algo superior.

Por eso es que sentimos algo que no vemos ni entendemos derecho, mas simplemente tenemos ganas casi irresistible de buscar algo superior. Es el Ser Real de cada un que estimula su Esencia a trabajar.

El problema es que nos olvidamos de eso porque estamos con la conciencia muy adormecida y fascinados por las cosas pasajeras e ilusorias de este mundo y no hacemos la voluntad de nuestro Padre. El problema es que creamos y alimentamos el terrible ego y este a su vez nos aparta del Padre cada vez más.
El resultado es dolor, ignorancia, miseria y sufrimiento. Al contrario cuando hacemos la voluntad del Padre todo camina armoniosamente.

Este es el gran dilema filosófico del “Ser (el Padre) o no Ser (el ego)”. Esta opción la hacemos a cada momento delante cada situación.
“Haré esto ahora. Mas, ¿estaré haciendo la voluntad de mi Padre o satisfaciendo al ego?”.
Debemos siempre cuestionarnos enfrente a cada situación. Debemos siempre esforzarnos para hacer la voluntad del Padre.
No obstante eso es posible eliminando el ego a través de la muerte mística.
El ego es un obstáculo entre nosotros y nuestro Real Ser.

El ciclo evolutivo.

Toda Esencia que llega al mundo físico empieza su evolución por el reino mineral. Todo mineral, roca, cristal, etc., es el cuerpo de un elemental. Esencia y Elemental son sinónimos, pero utilizamos el término esencia para el Alma que está en el reino humano y elemental para el Alma que está en los otros reinos (mineral, vegetal y animal.)
Ese elemental es instruido por seres superiores cuya función es conducir esos elementales sabiamente a través de los reinos en su proceso de evolución. Esos seres son llamados de Devas de la naturaleza.

En la cuarta dimensión existen templos y santuarios donde los elementales son instruidos por los Devas. Allí aprenden el lenguaje de esos reinos y toda la sabiduría elemental referente al reino en que se encuentran. Cuando los Devas consideran que el elemental del reino mineral esta suficientemente preparado entonces lo pasan al reino de los vegetales.
En este nuevo reino nuevamente el elemental obtendrá todo el conocimiento referente a este reino hasta que esté preparado para entrar en el reino animal, y así sucesivamente hasta llegar al reino humano.

Los elementales son criaturas inocentes que retienen una gran sabiduría.
Existen varios tipos de elementales en los reinos. También hay elementales en los 4 elementos de la naturaleza: ondinas y nereidas (agua), sulfos y sílfides (aire), salamandras (fuego) y gnomos y pigmeos (tierra).

Cuando los elementales llegan al reino humano, que pasaremos a llamar de Esencia, nuevamente necesitan de instructores para seguir evolucionando en el camino de la Auto Realización.

Los instructores ahora son llamados de Avataras, auténticos Maestros de la sabiduría que ya hicieron o están bastante avanzados en el trabajo de la Auto Realización, por eso, son los únicos que nos pueden enseñar.
A través de los tiempos podemos citar: Jesús, Krishina, Buda, Quetzalcoatl, Hermes Trismegisto, Pitágoras, entre otros. Estos grandes Avataras vinieron al mundo físico para enseñar la doctrina de la Auto Realización. Muchos aceptaron. Todavía muchos nada quisieron hacer por sí mismos.

Cuando un maestro muere, la doctrina original es poco a poco adulterada por los hombres y el conocimiento se pierde.
Por eso en cada época fue ( y es) necesario la venida de un avatara para instruir la humanidad.
A todas las personas son concedidas 108 existencias para que haga su trabajo. Esto está simbolizado en las 108 cuentas del collar de Buda.
Si en esas 108 existencias no nos auto realizamos, entramos en un proceso de involución. Entonces pasamos a hacer el camino inverso. Entramos por el reino animal y vamos involucionando hasta el reino mineral.

El ciclo involutivo.

Este proceso es necesario para que el ego que creamos y alimentamos sea diluido en las infra dimensiones de la naturaleza. Es un proceso extremamente lento y doloroso.
Cuanto más fuerte esté el ego de la persona más tiempo llevará para ser desintegrado.
En general los Maestros dicen a las personas que este proceso de involución lleva de 800 a 1000 años en las infra dimensiones.
Las infra dimensiones de la naturaleza son regiones que son gobernadas por un número mayor de leyes, llegando a 864, por eso la vida en esas regiones es extremamente dolorosa y difícil.
Las Infra dimensiones están relatadas de forma simbólica en el libro “La Divina Comedia”de Dante Alighieri. Esto es o que conocemos como infierno.

Al terminar la involución en el reino mineral el ego es desintegrado. Esta es la segunda muerte citada en la Biblia.
Los Devas examinan el elemental para que puedan colocarlo nuevamente en el proceso evolutivo que se iniciará, como ya vimos, por el reino mineral y llegará al humano.
Con eso la Rueda de Samsara completó una vuelta.

Samsara significa “valle de lágrimas”.
Más 108 existencias tendrá la esencia para hacer su trabajo de Auto Realización.
Sin embargo, la rueda de Samsara gira 3000 veces para cada esencia.
Después del ultimo giro todas las puertas estarán cerradas para esa esencia. El Padre entonces recogerá su esencia que retornará inconsciente para el Absoluto.

Concluimos entonces que tenemos 108 X 3000 = 324000 existencias para hacer nuestro trabajo.
El problema está en que somos muy antiguos, pasamos muchas veces por los procesos involutivos y evolutivos y no sabemos cuantas existencias nos restan.
Afortunadamente podemos desintegrar el ego aquí y ahora y escapar del proceso involutivo.
Es el trabajo de la muerte mística, base para la Auto Realización Intima del Ser.
La elección es de cada uno. Desintegramos el ego voluntariamente y seguimos en dirección al Padre y la sabiduría o entonces entramos en el proceso involutivo hasta la segunda muerte.

EVOLUCIÓN O EXPERIMENTO GENÉTICO?

Noviembre 14th, 2006

Crítica a la Teoría de la Evolución
Daniel T. Fox

La Teoría de la Evolución parece explicar, con algunas lagunas, el camino seguido por los seres vivos en la Tierra. Pero a la hora de aplicar esta teoría al ser humano hay algo que no encaja, algo que nos debería hacer pensar que, aun, no esta dicha la ultima palabra sobre nuestro origen.

Charles Darwin nació el 12 de febrero de 1809 en la localidad de Shrewsbury (Inglaterra) y murió en 1882. Comenzó a estudiar medicina y se preparó para ser sacerdote de la iglesia anglicana. Su inclinación pronto fue hacia el estudio de la naturaleza. A propuesta del botánico Henslow embarcó como naturalista en el Beagle y visitó diversas islas del Atlántico y del Pacifico y las costas de América del Sur entre 1831 y 1836.
Influenciado por sus experiencias y documentos leídos, había ideado una teoría sobre la evolución de las especies basada en la adaptación de sus miembros al medio y condiciones del entorno, de esta manera, serían los miembros mejor adaptados los que conseguirían reproducirse y transmitir sus genes y los menos adaptados morirían.
En 1859, a raíz de una comunicación de Alfred Russel Wallace, que coincidía plenamente con sus puntos de vista, publicó junto con este un resumen de su teoría en un periódico y poco después saldría a la luz su obra “Sobre el Origen de las Especies” que tuvo un gran éxito de ventas y una gran difusión desde el primer día.
La evolución de las especies, en términos generales, es considerada válida, los miembros de una especie van transformándose poco a poco influidos por múltiples factores y según avanzan las generaciones. Eso se explica por las mutaciones genéticas que se producen en los individuos y que luego son transmitidas de generación en generación, pero dichas mutaciones son lentas y requieren millones de años.
LA IDEA DE LA EVOLUCIÓN NO ENCAJA CON EL SER HUMANO
Cuando aplicamos esta idea de la evolución al ser humano parece ser cierta pero hay algo que no encaja, es como si alguien hubiera acelerado nuestra evolución natural. La pregunta no contestada por la Ciencia es, sin duda, ¿cuál es el mecanismo evolutivo que nos ha hecho llegar hasta aquí?.
Repasemos ese famoso ejemplo de la evolución de la Tierra en un año. Según dicho ejemplo si la Tierra se formara el día 1 de enero (hace 4.600 m.a.), el día 12 de diciembre seria la fecha proporcional a la aparición de los dinosaurios sobre la Tierra (hace 250 m.a,), 14 días después, el 26 de diciembre desaparecerían los dinosaurios (hace 65 m.a.), el ultimo día del año, el 31 de diciembre a las 7h 35min aparecerían los primeros homínidos (hace 4 m.a), y casi acabando el día, a las 23h 49min (casi en la época actual) aparecerían los primeros Homo Sapiens (hace 100.000), llegando estos, en unos pocos minutos mas hasta las 24h de nuestro presente tecnológico. Es decir, desde la aparición de los Homo Sapiens hasta el desarrollo tecnológico actual habrían transcurrido, proporcionalmente, tan solo escasos minutos. Este ejemplo es muy valido para ilustrar la anacronicidad de la evolución del ser humano.
çSi escogemos un ejemplo de un animal común como el caballo, observamos que necesito 60 m.a. para convertirse en lo que es actualmente. Por otro lado, el antepasado del antílope vivió hace 150 m.a. y sus descendientes actuales han cambiado muy poco.
Hay algo extrañamente irreal en la imagen de un animal que trepa a los árboles y que, en cuestión de 2 m.a., se convierte en un bípedo capaz de construir estaciones espaciales en orbita mientras que sus retrazados primos saltan aun de árbol en árbol.
DARWIN Y WALLACE NO LO TENÍAN TAN CLARO
Atendiendo a los escritos de Darwin vemos que, la palabra “evolución” curiosamente no figura en las primeras ediciones de su libro “Sobre el origen de las especies” y el propio Darwin apenas uso dicho termino, es en 1872, en la 6ª edición cuando aparece el concepto “evolución”, Darwin, utilizaba la expresión de “selección natural de las variaciones favorables”.
Otro de los conceptos propios de la Teoría de la Evolución es el de “supervivencia del mas apto”, esta es también una expresión que no aparece en el libro, ni en el escrito de Wallace sino que fue acuñada por el sociólogo Herbert Spencer (1820-1903) en su obra “Principios de Biología”. Dentro de una especie se hace muy difícil determinar quien es el mas apto, idóneo, capacitado o adaptado. No existe alguien que sea “mas apto” en términos absolutos.
Wallace llego a decir que el género humano era una excepción dentro de las leyes biológicas y el nunca llego a estar convencido del evolucionismo para nuestra especie. Wallace consideraba la selección natural una explicación tan deficiente para nuestra evolución que especulaba que < >,incluso, el propio Darwin también expreso sus dudas sobre la aplicación de su teoría al hombre y afirmaba que el principio de perfección limitada –es decir, la idea de que la vida evoluciona solo lo suficiente para sobrevivir en competencia con otro tipo de vida o para adaptarse a los cambios del entorno- estaba extrañamente alterado en el caso del hombre.
LA RAZÓN, DON EXCLUSIVO DEL SER HUMANO
Si comenzamos nuestro proceso evolutivo hace millones de años junto con otros seres, ¿ porque estos no llegaron también a nuestro nivel evolutivo de inteligencia?, y sobre todo, ¿ porque no fueron dotados con el don de la razón ?. ¿ Porque no podemos hoy en día, sentarnos a razonar con un mono o con un delfín, animales por otro lado muy inteligentes?. ¿Por que la evolución nos doto a nosotros solos con el don de la razón y esta avanzada inteligencia(?)?. Esta cuestión no la explica la teoría de la evolución.
Una de las criticas que se le hace a la teoría de la evolución, es que es muy difícil que las variaciones en los miembros de una especie tengan inicialmente un valor adaptativo, no es fácil explicar, por ejemplo, en el paso de los reptiles a las aves, el valor adaptativo de las posibles formas intermedias entre las extremidades anteriores normales y las alas. Otras de las características del ser humano que no explica la teoría de la evolución es la ausencia de pelo en nuestro cuerpo como el que presentan nuestros supuestos antepasados homínidos, ¿es esta una adaptación al medio?.
Muchos pretenden afirmar que el ser humano es el animal mas evolucionado de la naturaleza, en el sentido espiritual tiene las capacidades para serlo pero no lo es, en el sentido físico, no lo es, carece de velocidad para escapar de muchos depredadores, carece de alas para volar, apenas puede sumergirse unos pocos minutos bajo el agua y así muchos otros ejemplos de características de otros animales que el ser humano podría haber llegado a desarrollar en su proceso evolutivo llegando a ser de esa manera el verdadero último escalón de la evolución de las especies, pero es mas, parece que realmente el ser humano todavía no ha sabido encontrar su verdadera posición o hábitat dentro de la naturaleza de este planeta. El ser humano parece extrañamente fuera de lugar.
Otros términos que no explica la teoría de la evolución es nuestro instinto de subordinación religiosa, nuestra necesidad innata de adorar a algo superior a nosotros. ¿de donde procede esa necesidad supuestamente “innata” de tener dioses? A parte del hombre, el único animal que se somete a su amo es el perro.(ya hablaremos mas delante de nuestras semejanzas con los perros).

EL ESLABÓN PERDIDO
Y llegados a este punto trataremos el asunto mas inexplicado de la teoría de la evolución general aplicada al ser humano y es el famoso “eslabón perdido” y es que parece que la evolución nos produjo ya totalmente desarrollados y adaptados generando una gran vacío evolucionista entre el H. Erectus (nuestro supuesto inmediato antecesor) y el H. Sapiens. Los paleontólogos no han logrado hallar el eslabón perdido y creo que nunca lo encontraran, sencillamente porque no existe y, como dice E. V. Däniken, lo que hacen los científicos es desenterrar monos y mas monos y en sus esfuerzos por encontrar pruebas fósiles que demuestren la conexión con los simios, la paleontología se ha visto obligada una y otra vez a retrasar geológicamente sus cálculos acerca del tiempo que llevan los humanos en la Tierra. Es curioso que hayan sobrevivido gran cantidad de monos, consideradas “especies inferiores” pero ningún “hombre-mono” que seria una “especie superior”.
La presencia documentada de los llamados “hombre-mono” como el bigfoot, en diferentes países como EE.UU, Canada, Africa, China, Nepal, Siberia, etc, podría explicar de algún modo la transición entre el mono y el hombre pero estas escurridizas criaturas siguen sin ser reconocidas por la ciencia oficial. Del estudio de estos ejemplares, casi imposibles de capturar, se podrían desprender nuevos datos sobre el origen de la humanidad o bien, determinarse que se trataría de otras especies de homínidos, quizás con cierto grado de inteligencia o mas atrevido aun, se trataría de otra especie de “humanos” menos evolucionados pero con cierto grado de inteligencia, “primeros experimentos”, serian eslabones de la humanidad y no de la transición del mono al hombre como cabria suponer.
Lo cierto es que, hasta ahora, no se ha documentado a ningún ser, vivo o fósil, que sea transición entre el mono y el hombre. ¿No es esto prueba suficiente para reconsiderar la Teoría de la Evolución en su aplicación a los seres humanos?
En su desesperación, los científicos falsificaron el hombre de Piltdown en 1912 y fue aceptado como eslabón perdido durante 40 años. En 1953 se descubrió el engaño cuando las técnicas modernas revelaron que huesos humanos y de antropoide habían sido combinados y tratados artificialmente para que representaran gran edad.
Los dibujos de “hombres-mono” (la transición) son mas producto de la imaginación que de la realidad, y ya se sabe que las imágenes valen mas que mil palabras. El color de la piel, la forma y distribución del pelo, la forma de los rasgos y el aspecto de la cara no pueden ser determinados con exactitud. En ocasiones estas recreaciones artísticas tienen como base simplemente un trozo de la mandíbula o del cráneo, el resto es pura imaginación del artista que hace lo que “humanamente” puede.
Hasta el momento ninguna de las teorías clásicas ha sido capaz de explicar satisfactoriamente la súbita aparición del hombre de Cro-Magnon en la Tierra. Y nadie puede explicar, remitiéndose a las teorías clásicas como es posible que inmediatamente después del Cro-Magnon el ser humano alcanzara un grado de desarrollo tal que le permitiera obtener conocimientos tan grandes que parecían “caídos del cielo” y esto va ligado a un segundo eslabón perdido mas reciente que es el de la propia Ciencia, pueblos antiguos que poseían conocimientos científicos que mucho después ha vuelto a conocer el hombre actual.

La Paleontología admite que el hombre de Neandertal (netamente humano) no evolucionó hasta convertirse en Cro-Magnon (netamente humano), no forma parte de la hipotética cadena evolutiva que los paleontólogos creen que produjo la actual raza humana. Es mas, los paleontólogos, según determinados hallazgos hechos en Australia, afirman que en épocas pasadas la Tierra estuvo habitada por varias humanidades que coincidieron en el tiempo. Es decir, que hace entre 250.000 y 100.000 años, habían tres formas de seres humanos pero separados geográficamente, estos son: el Homo Erectus en Asia, Neanderthales en Europa y Homo Sapiens en Africa. Es decir, que estos grupos humanos no se fueron sucediendo por evolución sino que ya estaban presentes a la vez como lo prueba los hallazgos en el yacimiento de Tabun donde se encontraron restos de H. Sapiens en estratos inferiores a huesos de Neanderthal.
Hace 50.000 años una de las tres variaciones (H.Sapien) se impuso mientras que las otras dos fueron borradas misteriosamente del mapa en apenas 10.000 años. Esto como se puede ver es un gran enigma.
Los evolucionistas, al negarse a reconocer las evidencias que podrían invalidar la teoría de la evolución, al menos en lo que se refiere al ser humano, solo están interesados en preservar su dogmatismo y se aferran a Darwin ignorando las verdades que encierran las antiguas religiones y es que el hombre actual cree que la Ciencia es el único medio para conocer la verdad, y no es así.
Pero poco a poco tiene que ir surgiendo una generación nueva que no tendrá prejuicios y que no dudará en rescribir la historia.
La Paleontología moderna, pese a ser perfectamente consciente de las lagunas de la teoría de la evolución, pasa por alto la escasez de registros fósiles, e ignora que la creación es una explicación de la presencia humana en la Tierra mas apropiada que la evolución.

ENTONCES, ¿DE DONDE SALIMOS?
Para contestar a esta pregunta deberíamos remitirnos a los textos antiguos, como el Génesis, el Popol Vuh, los Vedas, etc. y también a descubrimientos modernos.
En el Libro I de Moisés se leen estas palabras del Creador que dicen: < >, a quien se refería dios y porque no dijo “a mi imagen y semejanza” -¿es que había alguien mas?- De hecho se habla muchas veces en plural y se refiere a los hijos de Dios y las hijas de los hombres y al nacimiento de gigantes que traerían la desgracia a la Tierra y esto acabaría en lo que se refleja en gran cantidad de textos antiguos en los que se nos describe un gran cataclismo que asolo la Tierra en el comienzo de los tiempos. Lo que los científicos califican hoy de H. Erectus, H. Sapiens o Neanderthal serian los restos de aquella primera humanidad que fue creada y que el Creador mando a destruir, porque quizá aquel primer experimento salió mal.
Es un hecho que en los relatos que hacen las antiguas culturas sobre su propio origen observamos que casi todas guardan un recuerdo de sus primeros antepasados como seres muy importantes que llegaron de lugares lejanos y mas concretamente del cielo. Por ejemplo, las culturas polinesias relatan que sus ancestros llegaron en lo que hoy calificaríamos como nave espacial. Es un hecho ilógico que las antiguas culturas guarden la tradición sobre una antigua “edad de oro”, en lugar de otra referente a un pasado salvaje.
HACE MILLONES DE AÑOS….
Intentar determinar desde cuando esta el hombre sobre la tierra es muy difícil. Por un lado las culturas antiguas nos hablan de varios ciclos de creación y destrucción de la humanidad que se pierden en el tiempo y, por otro lado, tenemos que tener en cuenta las numerosas pruebas aportadas sobre la presencia de seres humanos sobre la tierra hace millones de años.
A principios de 1975 el doctor, Stanley Rhine, de la Universidad de Nuevo México, anuncio el descubrimiento de huellas humanas en estratos de 40 millones de años de antigüedad. En el Fisher Canyon de Nevada (EEUU) se encontró en un filón de carbón datado en 15 millones de años (m.a.) una huella dejada por un zapato, incluso puede distinguirse la señal de un hilo retorcido, ¿ monos con sandalias?, lo dudo. Estos, juntos con otros muchos ejemplos de huellas y elementos manufacturados hallados en estratos de millones de años nos dan a entender que, muy posiblemente algún tipo de civilización llego a cohabitar con los dinosaurios. Los científicos también se han encontrado con anacronismos como el esqueleto humanoide hallado en Tuscany, en 1958, por los doctores J. Hurzeler y H. De Terra, en un estrato del Mioceno de 10 m.a. de antigüedad.
Por otro lado, también se da, en nuestros días el caso contrario, es decir, la presencia en el reino animal y vegetal de auténticos fósiles vivientes, como puede ser el pez llamado Celacanto, ¿por qué no han evolucionado estos animales?.
El camino que ha escogido la ciencia para explicar nuestra presencia en la Tierra ha sido parcial y dogmático no teniendo en cuenta todas las fuentes de consulta. Desde siempre hemos sabido que fuimos creados, ¿ por que tiene que invalidarse esta idea si nos ha acompañado miles de años?. La Ciencia es valida pero no es el único camino para explicar la realidad.
EXPERIMENTO GENÉTICO
Somos diferentes al resto de seres que habitan la Tierra pero compartimos la gran mayoría de nuestros genes con ellos, luego es lógico pensar que nuestro origen, el origen de todos los seres vivos de la Tierra es el mismo, pero ¿cuál es?. Fuimos todos creados, o hemos evolucionado todos. Quizá todos evolucionamos y llegado un momento, una de las especies (la nuestra) fue sometida a un experimento, a una manipulación de orden genético y nos crearon, ¿quién?, no lo sabemos, pero nos crearon, evidentemente tuvo que ser otra inteligencia superior, mas avanzada, pero; ¿y quien creo esa inteligencia?… Esta cuestión siempre será el gran misterio, por eso no pretendemos divagar sobre el origen de la vida en el Universo porque esa es una cuestión que se escapa a toda lógica o explicación. De lo que escribimos es del origen de la especie humana.
La idea de que fuimos creados-modificados a partir de la manipulación genética de otra especie, ya fuera de monos, dinosaurios u otro animal no nos debería de sonar tan alejada y como dijimos antes, nuevas generaciones de científicos tienen que empezar a replantearse lo dicho hasta ahora para volver a rescribir la historia poco a poco.
La teoría creacionista ha sido la única explicación para el origen del hombre durante miles de años, hoy en día, no deberíamos rechazar esta teoría a la ligera. El creacionismo tiene que ser refutado científicamente y no tan solo desacreditado.
El ser humano esta fuera del control del ecosistema y parece que la evolución nos produjo desde el principio totalmente desarrollados. El hombre es el único ser de la Tierra que no vive naturalmente. Los animales desde que nacen son capaces de encontrar su camino según las leyes de la Naturaleza, el hombre no. Para ejemplo valga observar el parto y nacimiento de cualquiera de los animales y luego compararlo con el parto y nacimiento de la especie humana.
LA EVOLUCIÓN Y SUS LAGUNAS
Si bien se podría admitir la teoría de la evolución, en sus aspectos generales, para el resto de los animales y no para el ser humano, llegamos a un punto que no podemos dejar de mencionar y es que, esta idea de la evolución del resto de los animales tiene también sus peculiares objeciones y plantea sus dudas y es que, para el caso de los animales tampoco abundan los llamados “eslabones perdidos”. ¿Dónde están las jirafas con el cuello corto?, ¿dónde están los fósiles de peces en los que se muestra como se desarrollo la pelvis de los anfibios?. En los grandes saltos evolutivos como por ejemplo el paso de anfibio a reptil, o de reptil a ave se dan cambios radicales ¿hasta que punto la Ciencia puede explicar satisfactoriamente estos grandes y radicales cambios? ¿Pueden ser todos estos cambios explicados por las mutaciones genéticas naturales?. Las mutaciones parecen ser un proceso destructivo mas que constructivo. Las formas mutadas son formas degeneradas y en los experimentos estas formas siempre han sucumbido ante las no mutadas.

La mutación natural suministra variedad pero nunca produce nada nuevo. Modifica una característica pero en esencia es el mismo ser o planta. Se puede cambiar el color o textura del pelo pero el pelo seguirá siendo pelo nunca se transformara en pluma.
Los experimentos con la mosca del vinagre ( Drosophila melanogaster), que se sometieron a Rayos X y se modifico mediante mutaciones su ADN resultaron ser inferiores a las moscas de tipo silvestre en vitalidad, fertilidad, longevidad. Las mutaciones jamás produjeron algún organismo nuevo. Estaban deformes pero siempre siguieron siendo moscas del vinagre, y lo mas sorprendente es que, cuando estas moscas mutantes se reprodujeron , al cabo de varias generaciones comenzaron a surgir moscas normales. Es decir, la Naturaleza había reparado el fallo ocasionado por las mutaciones. Los avances modernos en manipulación genética son los únicos que nos permiten ver, a priori, modificaciones positivas de los organismos manipulados, pero recordemos que esto no ocurre naturalmente sino mediante la manipulación de los científicos.
Considerar el azar como el motor de las mutaciones y de la evolución es cuestionable, primero porque el “azar” es el recurso que se emplea cuando las causas no están claras. Atribuir tal o cual mutación al “azar” es mas fácil que plantearse y llegar a entender el orden que parece sustentar nuestro Universo. Por otro lado, se hace difícil atribuir la complejidad de los seres vivos simplemente al “azar”.
El propio Darwin afirmaba que, “Suponer que el ojo (…) pudiera haberse formado por evolución, confieso tranquilamente que parece totalmente absurdo” . Mas absurdo parecería considerar la evolución de la inteligencia humana como producto del azar.
En este registro fósil se dan también anacronismo como es el caso de muchos trilobites del periodo Cambriano, hace 10 m.a ( verdadera explosión de vida), que desarrollaron ojos mas complejos y eficaces de los que posee cualquier artrópodo viviente.
Por ejemplo, los insectos aparecieron en el registro fósil de manera súbita y en gran cantidad, sin antepasados evolutivos ( como si alguien los hubiera librado de sus “colmenas”). Y no han cambiado mucho desde entonces. Lo mismo ocurre en el reino vegetal con árboles como el Nogal, el Roble, la uva, palmera…
¿Por qué unos seres vivos evolucionan y otros no?
Quizá es que el registro fósil actual es muy escaso y en ello se apoyan los evolucionistas, lo cierto es que ya, desde tiempos de Darwin se consideraba el registro fósil como escaso y aun hoy se le continua considerando así. ¿Serán llenadas algún día estas lagunas?
DIFERENCIAS Y SIMILITUDES
Atendiendo al código genético nuestra semejanza con nuestro supuesto antecesor, el chimpancé, es innegable. Su ADN di difiere del nuestro en sólo un 2′5%. Pero atendiendo al aspecto físico y, lo que es mas, al grado de inteligencia, las diferencias son abismales. Se han a contabilizar hasta 312 rasgos físicos que presenta el ser humano distintos a los primates. ¿Hasta que punto la Ciencia puede explicar estas grandes diferencias con los que se suponen que son nuestros antepasados? ¿Bastan tan solo algunos millones de años de mutaciones al azar para transformar un chimpancé en un ser humano con inteligencia?.
La diversidad
¿Por qué la especie humana es tan diversa en cuanto a forma, tamaño, estructura del cráneo, características faciales y muchos otros rasgos anatómicos? Y mas concretamente, ¿ por qué hay personas con piel de diferente color? Estas mismas diferencias las podemos encontrar entre distintas clases de simios pero pertenecen a especies distintas ( gorilas, orangutanes, etc.). En el caso del ser humano esta enorme variedad individual existe entre miembros de una misma especie, ya que tan solo existe una especie humana y varias razas sobre la Tierra. Este punto queda claramente probado por el hecho de que cualquier tipo humano puede tener descendencia viable con un tipo humano distinto y además. Todos nuestros cromosomas coinciden. Esta enorme diversidad hace al hombre nuevamente anómalo en la naturaleza. Para el reino animal, la Biología nos dice que miembros de diferentes especies no pueden cruzarse entre si.
Otra de las anomalías del ser humano es la presencia de superdotados, como explicar este fenómeno que supuestamente es exclusivo del género humano. Alguien tuvo haber introducido esos genes “especiales” en el cromosoma del ser humano que habitaba la Tierra. De otro modo, la ciencia y la biología no son capaces de explicar los genios si no es calificándolos de combinación “afortunada” (milagro) de genes que viola las leyes de la herencia.
LOS PERROS
En la Tierra hay otra especie que debe su variedad a la manipulación por parte de los humanos. Es una especie que en ocasiones también produce sus propios genios y que, desde el punto de vista de la teoría de la evolución de Darwin, es tan anómala como la humana y, probablemente, por la misma razón: porque la selección natural no la produjo en su forma actual. En realidad es imposible que lo hiciera, porque fue creada para servir a propósitos muy alejados de las meras necesidades de la supervivencia del mas apto. Estamos hablando de nuestros queridos perros, existe una enorme variedad de razas, desde el pequinés hasta el gran danés, tan distintos el uno del otro que no seria descabellado creer que se trata de especies diferentes. Y, ¿como ha llegado a ser tan variada la especie cánida?: Solo mediante la cría manipulada.
Si leemos el Génesis en su sentido literal, parece decir que fuimos creados por una forma de vida no humana como una especie de mascota. El hecho de que, al igual que los perros que hemos criado, exista una variedad no natural en nuestra especie, prueba que realmente fuimos sometidos a una cría. En todas las demás especies la naturaleza no es tan exigente y se conforma con diferenciar mínimamente los individuos, e incluso los sexos. Al parecer, solo una cría dirigida con inteligencia es capaz de producir la escala de diferenciación en una misma especie que muestran los perros y los humanos.
Si aplicáramos esta idea de la creación a la especie humana ciertamente obtendríamos una manera de resolver las anomalías que presenta la teoría de la evolución. La afinidad que como especie nos une a los perros es el argumento de mas peso en contra de la evolución y a favor de algún tipo de creación en los orígenes del hombre.
Otra prueba de que no tenemos ninguna relación con los monos, es que los perros aun pueden aparearse con los otros descendientes salvajes (los lobos) de su antepasado común. Dejando de lado las diferencias físicas, los cromosomas de perros y lobos coinciden. Por tanto seria lógico que nosotros también fuéramos capaces de aparearnos con los descendientes (gorilas y otros) del tronco salvaje del que presumiblemente todos procedemos. Desde luego no podemos, porque nuestros cromosomas no coinciden. Solo esto ya es indicativo de que hay algo que no cuadra en las afirmaciones evolutivas acerca de nuestros antepasados homínidos.
CONCLUSIÓN
Y para finalizar he aquí algunas preguntas: ¿por qué y para que fuimos creados? ¿por qué fuimos creados inteligentes? ¿nos encontraremos en algún momento con nuestros creadores? ¿están ya entre nosotros? y… ¿llegaremos algún día a conocer la VERDAD?.
Daniel T. Fox

EVIDENCIA CIENTÍFICA DE QUE EL HOMBRE TIENE UN ALMA

Noviembre 14th, 2006

¿Qué tiene que decir la ciencia sobre el alma? Para contestar a esta pregunta tendremos naturalmente, que dirigirnos a la psicología, que es de un modo literal “la ciencia del alma”. Pero ahí nos aguarda una sorpresa, porque descubrimos que la teoría sobre el alma humana ha sido dejada a un lado en los libros y estudios de psicología.
Muchos psicólogos incluso se reirían con tolerancia si hablásemos de la mente en sí como algo separado del cerebro. Todo tiene que ser físico para ser real, de acuerdo con dicho criterio, y cualquier cosa no-física o espiritual como se supone que es el alma, sencillamente no es posible. Tal concepción ha de rechazarse como una simple superstición.
Quienes piensan así confían en que los principios de la física sirvan para explicar todo lo que llamamos “mental”, si continúa expandiéndose como hasta ahora está ocurriendo.

Sin embargo, ocurren algunas cosas de vez en cuando que no encajan con este enfoque meramente físico del hombre. Por ejemplo: de pronto, una persona tiene un sueño horrible en el que ve agonizar a un pariente o amigo. El sueño estremecedor resulta que sucede en la realidad y en el mismo momento en que se soñó estaba ocurriendo, aun cuando el pariente o el amigo muerto se hallaba a miles de kilómetros de distancia.

Lo más extraño de esto es, en algunos casos, que el suceso visto en sueños no se produce sino horas o días después de soñado; sin embargo, la visión del hecho es exacta e incluso rica en detalles. La primera idea es por supuesto que tales experiencias son meras casualidades. Poca gente intenta pasar de esta primera y simple explicación; pero, por suerte, algunos van más allá. Y cuando se estudia un buen número de tales experiencias, pierden toda apariencia de accidentalidad. El procedimiento científico a seguir consiste en poner manos a la obra con el fin de descubrir lo que hay detrás de tales hechos.

Evidentemente, si alguna de esas experiencias “psíquicas” demostrara que la mente tiene el poder de estar por encima del espacio y del tiempo, resultaría claro que es trascendente a las leyes físicas. Quedaría demostrado entonces que la mente es un sistema espiritual y no físico. Sería una pista hacia el descubrimiento del alma. Sólo una pista y nada más; pero proporcionaría el camino necesario para llegar a las pruebas seguras.

De tales experiencias psíquicas derivaron los test ESP (extrasensory perception - percepción extrasensorial-), lo cual incluye telepatía y clarividencia. En otras palabras: la telepatía y la clarividencia son dos modos diferentes de adquirir conocimientos sin el empleo de los órganos sensoriales conocidos, tales como los ojos, oídos, etc. Una prueba de telepatía consiste en que una persona “adivine” qué carta, número u otro símbolo cualquiera tiene en la memoria otra persona, la cual, digámoslo de paso, se halla en otra habitación distinta. En la clarividencia, es el objeto en sí, y no su símbolo pensado por otra persona, lo que el clarividente debe percibir. En síntesis: en la telepatía es la ESP del estado mental de una persona lo que se capta; en la clarividencia es la ESP de objeto.
En 1930 un pequeño grupo de psicólogos comenzamos en la Universidad de Duke una serie de experimentos ESP de ambos tipos, telepatía y clarividencia. Esta labor estaba patrocinada por el gran psicólogo británico William Mc Dougall, miembro de la Real Sociedad de Ciencias, que era a la sazón director del departamento de Psicología de Duke. Esta tarea se llevó a cabo en el Laboratorio de Parapsicología, y no fue en modo alguno el primer experimento de su género, ya que se habían realizado otros en diversas partes, incluso en algunas Universidades, durante los últimos cincuenta años. Pero ninguno de ellos fueron experimentos sistemáticos que siguieran la investigación de los problemas durante años, como ha sucedido en Duke. Esta Universidad fue la primera en ofrecer un asilo permanente a las búsquedas activas sobre los problemas psíquicos.

Los investigadores del Laboratorio de Parapsicología hallaron pruebas confirmativas de ambos tipos de ESP, telepatía y clarividencia. Desarrollaron y sistematizaron nuevos test, facilitando así la repetición de los experimentos. Esto suscitó la iniciación de un movimiento de experimentación sobre lo extrasensorial, que se esparció a muchas instituciones nacionales y del exterior. Se tomaron cuidadosas precauciones para asegurar que no fuera posible la introducción de elementos sensoriales en los experimentos, así como contra cualquier tipo de error que pudiera afectar los resultados. Los test fueron de tal naturaleza que sus resultados pueden evaluarse bajo normas standard y métodos estadísticos aceptados por todo el mundo. Se puede demostrar fácilmente que los resultados obtenidos no pueden atribuirse en modo alguno a errores, casualidades o fallas experimentales de cualquier tipo.
Una vez que los experimentadores estuvieron satisfechos sobre la garantía de que los fenómenos sólo podían realmente ser extrasensoriales, comenzaron a trabajar en la vital cuestión de determinar qué relación pudieran tener con el mundo físico. ¿La telepatía y la clarividencia se rigen estrictamente por leyes físicas? ¿O van más allá y trascienden los límites de la física como parecen demostrar las experiencias espontáneas?

Por suerte fue cosa muy fácil poner a prueba el ESP con relación al espacio. Por ejemplo: sólo necesitábamos efectuar experimentos poniendo una gran distancia entre las cartas y la persona que trataba de adivinarlas por ESP y luego comparar los resultados obtenidos con las mismas pruebas de corta distancia. Tanto la telepatía como la clarividencia demostraron que la prueba sobre grandes distancias daban idénticos resultados que las realizadas a corta distancia. La distancia, medida en metros, kilómetros o cientos de kilómetros, no introducía la menor alteración en el resultado de los experimentos. Al mismo tiempo, todas las barreras físicas, naturales o artificiales tampoco afectaban para nada las pruebas en cuestión.

Pero ¿y el tiempo? Pensamos que si el espacio no influía al ESP era de esperar que el tiempo tampoco influyera en él para nada. Los test extrasensoriales sobre el futuro o premonitores demostraron que las personas capaces de identificar por ESP las cartas a cualquier distancia podían también predecir el orden en que saldrían las cartas después de haber sido barajado el mazo. Descubrimos que acertaban igual en los mazos barajados mecánicamente que en los barajados a mano. No sólo eso, sino que lograron anticipar el orden de aparición de las cartas, diez, ocho, seis o dos días antes. Por lo tanto, la dimensión del tiempo no introducía diferencia alguna en cuanto al resultado de los experimentos.

Ante tales experimentos sólo había una explicación posible: que la mente del hombre trasciende de algún modo las limitaciones de tiempo y espacio del mundo físico por medio de esa capacidad que estamos denominando “percepción extrasensorial”. Y cuando estos experimentos fueron confirmados por otros investigadores en diversos laboratorios quedó firmemente establecida la conclusión de que la mente posee propiedades que no pertenecen a la física, al menos tal y como la concebimos actualmente. Y como el espacio y el tiempo son los índices más seguros sobre lo que es físico, la mente debe, por consiguiente, ser de naturaleza extrafísica o espiritual. Y todo cuanto decimos al expresar la palabra “almas” respecto al hombre es que la mente es de carácter no-físico, o sea, espiritual. Por lo tanto, los experimentos ESP han proporcionado la prueba sobre la existencia del alma humana.

Para algunas gentes, esto constituirá un minúsculo principio sobre el problema del alma. Y ciertamente no debemos exagerar la importancia de estos hallazgos. A decir verdad, no hemos hecho más que obtener una evidencia sobre un tipo elemental de teoría del alma. Hay, desde luego, mucho más en el concepto religioso del alma en relación con lo poco que nosotros hemos descubierto. Quedan en pie los mayores problemas. ¿Es susceptible el alma de separarse del cuerpo? ¿Puede sobrevivir a la muerte del cuerpo? Si es así, ¿pueden las almas desencarnadas tener contacto con los vivos o influir sobre ellos de algún modo? ¿Qué hay sobre la idea de un alma universal, o sea, Dios? ¿Qué de la comunicación entre las almas, y especialmente de las almas de los hombres con Dios? Estas y muchas otras cuestiones fundamentales de las doctrinas religiosas no han sido abordadas por ninguno de los puntos enfocados en el presente artículo.

Pero tenemos derecho a concluir que el concepto físico del hombre, prevaleciente en los círculos intelectuales, desde el auge del materialismo, está comprobado que es falso sin duda alguna.
Hay algo -cuánto, es cosa que ignoramos- en los humanos que es definitivamente extrafísico.
Hay un tipo de realidad en la existencia humana que no está sujeta a las leyes del tiempo y el espacio.
Pero es importante reconocer también las tremendas posibilidades que podemos entrever. La teoría del alma humana nos da mucha materia para construir y avanzar algo sobre los problemas religiosos. Hemos verificado los fundamentos esenciales sobre los cuales se erigió en principio la filosofía espiritual del hombre. Queda librado a la investigación científica sobre la personalidad humana, su naturaleza y su destino. En suma: emprender la tarea de resolver los grandes problemas de la religión.
En otra época la investigación experimental de los problemas religiosos hubiera chocado con la enérgica oposición de las Iglesias y los dogmas. Todavía quedan muchos ortodoxos conservadores que se sentirán heridos por la intrusión de la ciencia en el dominio de lo que ellos consideran debe ser pura fe. Pero un buen número de personas religiosas desean que se investigue a fondo para descubrir nuevos datos tangibles sobre la mente y el alma humana, así como todas sus inmensas potencialidades.

Aunque resulte sorprendente, la principal oposición la hemos encontrado en los representantes de la ciencia ortodoxa. Los hombres de ciencia conservadores tienen temor ante cualquier división de la naturaleza. Es tal su temor ante cualquier dualismo como el del alma y el cuerpo, que se niegan a mirar y examinar cualquier prueba que se les presente para confirmar la existencia de tal dualidad. Esta actitud carece de fundamento, porque si, como muchos de nosotros sostenemos hoy, el hombre tiene un cuerpo y un alma. Netamente distintos, ambos siguen formando en cierto modo un todo único.

Uno y otro se hallan sometidos a la recíproca interacción, y, por consiguiente, es forzoso que tengan algo en común. Dos cosas no pueden afectarse entre sí cuando difieren en cada uno de sus puntos. Vemos, por lo tanto que debe haber un mundo de ocultas realidades, que probablemente no es ni físico ni mental en la forma en que concebimos ambos conceptos, de cuyo mundo emanen en principio las manifestaciones de la mente y del cuerpo, o sea, de la psíquico y de lo físico. Este reino, que está por encima de la mente y la materia, está ahí, pero es casi tan desconocido como el Continente Americano para Colón antes del Descubrimiento, y aguarda que algún afortunado explorador del futuro lo descubra. Pero habrá de ser alguien que, al igual que el gran navegante genovés, tenga la audacia necesaria para poner en duda la validez de las cartas de mareas existentes sobre el conocimiento y la creencia y que se ponga a investigar por su cuenta.

En 1934 Rhine y su equipo iniciaron el estudio de la psicoquinesis, estudio que demostró el poder de la mente sobre la materia. Dejó de ser una mera teoría y pasó a ser una realidad científica. Hicieron un aparato que permitía lanzar mecánicamente los dados. Millones de veces han sido esos dados lanzados. Se encontraron personas paranormales y con ellas se confirmó que con la fuerza mental influían en los dados para que dieran determinada cifra o combinación de números, sin que hubiera contacto físico con ellos. Las pruebas hechas a distancia consiguieron un resultado similar. Los aciertos superaron todas las probabilidades matemáticas de una contra varios millones que pudiera suceder por azar o casualidad.

La Psicoquinesis es real, puede la mente humana influir sobre la materia. En este instante, mientras lees este párrafo, tu mente realiza en tu cerebro la mayor psicoquinesis imaginada, movilizando partículas de hidrógeno, carbono, oxígeno de una célula a otra; dando forma a moléculas diversas, combinándolas, movilizándolas y creando nueva materia con la fuerza mental.

En 1949 el profesor sir Alister Hardy señaló en la Sociedad de Zoología:

Hay otro asunto que debe mencionarse si se desea ser intelectualmente honesto. Ha aparecido en el horizonte algo que muchos de nosotros no deseamos ver. Si se nos llama la atención sobre él, decimos: ¡No. No puede estar allí; nuestras doctrinas dicen que es imposible! Me refiero a la telepatía, la comunicación de una mente con otra por medios distintos de los sentidos normales. Creo que nadie que estudie las pruebas con una mente imparcial podría rechazarlo… Quizá no sea ortodoxo para un zoólogo presentar este tema; pero yo lo hago por una razón. Dando por establecida la telepatía, como creo, tal descubrimiento de características revolucionarias nos obligaría a mantener abiertas nuestras mentes ante la posibilidad de que exista en los seres vivos y en su evolución mucho más de lo que la ciencia nos ha permitido esperar hasta ahora.

Lord Rayleigh sugirió que toda hipótesis de radiaciones físicas, de rayos mentales de un cerebro a otro cerebro, deben ser desechadas, pues todos los tipos de energía física conocidos decaen inversamente al cuadrado de la distancia desde la fuente, y la telepatía, clarividencia y precognición no se ven afectados por la distancia.

La ciencia ha demostrado con la electro-fotografía Kirlian que de las manos de sanadores surge una potente energía, muy superior y más intensa que la media normal. Con modernos equipos destinados al estudio de las partículas cósmicas, se ha comprobado que ciertas personas “paranormales” emiten una poderosa energía, la cual puede actuar a distancia. No se conoce cuál es la energía que se irradia en el acto de la sanación, sí, al menos, ya se la reconoce como algo real, pero de carácter desconocido, dado que está más allá del tiempo y el espacio. Es uno de los poderes de la mente, se señala.

Se ha confirmado que las personas que se mantienen intelectualmente activas pueden obtener mejores puntuaciones en los test de inteligencia después de los 60 años de edad. Resulta que el acto de pensar aumenta la oxigenación cerebral, a mayor oxigenación mejor capacidad metabólica.

Los estudios hechos a pacientes que han tenido curaciones espontáneas de cáncer, han señalado un perfil psicológico especial para esos pacientes. Justo antes de lograrse la curación tienen la sensación que sanarán y que la fuerza responsable de su curación está en su interior. Captan que no están limitados al cuerpo físico, sino que todo el entorno es parte de sí mismos. Es un salto cuántico de conciencia, un despertar que hace canalizar de manera natural la fuerza de sanación hacia el tumor maligno. Ocurre un repentino salto cuántico desde una realidad superior hacia la realidad física. Siendo ese salto de conciencia el que obra el “milagro”. Resulta que todos tenemos esa conciencia y esa fuerza interior, pero no todos tenemos la motivación, ganas de vivir y fe para usarla. Pero si uno se lo propone, puede usar la fuerza de la realidad interior, cambiando de manera positiva la realidad exterior. Es decir, se estudia en varios niveles la curación del cáncer mediante el poder mental, siendo el deseo de sanar considerado como fundamental para lograr la sanación.

A los dos años de edad nuestro cerebro completa su número de neuronas, entre 10 y 15 mil millones. A diferencia de otras células, la neurona no se regenera al morir. A los 30 años de edad las neuronas comienzan a morir y su número disminuye hasta alcanzar en la edad avanzada la cifra de 1.000 millones o algo más, de neuronas muertas. Sin embargo, igual quedan muchas, pero muchas más vivas. Lo importante, de acuerdo a la ciencia, es mantener siempre, sin importar la edad, una actitud mental activa, dado que con cada pensamiento nuevo estamos creando nuevas dendritas o interconexiones neuronales para nuevos módulos de pensamientos. Cada neurona tiene entre 1.000 y 500.000 dendritas o ramificaciones, y cada pensamiento permite crear nuevas dendritas en un grupo de neuronas, es decir, permite ampliar la capacidad de intercomunicación cerebral. Al crearse mediante el poder de los pensamientos nuevas dendritas, las neuronas abren nuevos canales para la comunicación cerebral, y surgen nuevos módulos de pensamientos afines o se refuerzan módulos ya existentes. No hay edad para la creación de dendritas, para el cerebro no hay vejez, la vejez es un estado mental erróneo, quien se siente joven: Lúcido y creativo vivirá y morirá. El hábito de pensar, de recordar y de estar mentalmente activos es el que nos permite ampliar la capacidad de nuestro computador biológico llamado cerebro. Las señales cerebrales se transmiten en ambas direcciones, al igual que durante una conversación telefónica. Al tener un cerebro más desarrollado, podemos manifestar más y mejor la capacidad mental. Al manifestar más capacidad mental, más desarrollo cerebral logramos.
El premio Nobel sir John Eccles hablando en un seminario de parapsicología destacó:

“Si quieren ver un verdadero acto de psicoquinesis contemplen las proezas de la mente sobre la materia que se realizan en el cerebro. Es asombroso que con cada pensamiento, la mente sea capaz de mover los átomos de hidrógeno, carbono, oxígeno y otras partículas de las células del cerebro. Pareciera que nada está más alejado de un pensamiento, carente de sustancia, que la sólida materia gris cerebral. Todo el truco se consigue sin ninguna vinculación aparente.”

Cada célula está dotada de inteligencia y unida al conjunto mediante inteligencia. Usando la tomografía de emisión de positrones, se hicieron estudios inyectando glucosa radioactiva en voluntarios de diferentes edades. Dos cosas demostró la ciencia: La primera fue que no había diferencias significativas entre el metabolismo cerebral de personas jóvenes y ancianas. La segunda reforzó el planteamiento de que el cuerpo es una imagen tridimensional de lo que estamos pensando. Todo el cuerpo proyecta nuestros pensamientos, y cambia ante cada situación mental.

Un neurotransmisor, o sustancia química que permite interactuar a las neuronas por medio de sus dendritas y a distancia mediante la circulación de la sangre, responde a la velocidad del rayo a un pensamiento y llega a todo el organismo con su mensaje codificado, que cada célula decodifica. Son cientos estos productos químicos fruto de la fuerza mental, representan la expresión física de los pensamientos, y no sólo se producen en las neuronas cerebrales. Todo el cuerpo es pensante y es la expresión y creación de la inteligencia creativa.

Evangelios y Manipulación

Noviembre 14th, 2006

por : José Iglesias

Para nadie es un secreto que los evangelios “aceptados” por la Iglesia (es decir, los Evangelios Canónicos) datan de muchos años después de la muerte de Jesús. Para ser más exactos, el texto de Marcos está fechado en el 70 d.C., Lucas y Mateo redactaron los suyos en el 85 d.C. y Juan lo hizo aproximadamente en el 95 d.C.
Pero una cosa muy interesante se descubre en Marcos, quien culmina su evangelio (en su versión original) bruscamente en el capítulo 16, versículo 8, es decir, al descubrirse la tumba vacía de Jesús tras su crucifixión. Se ignora cuánto texto faltaba y cuál sería su contenido. Sin embargo, los textos que hoy en día llegan a nosotros continúan la narración hasta las apariciones de Jesús, lo cual, indiscutiblemente, es un agregado colocado posteriormente.
Sobre Marcos, también hay que destacar que existe un “evangelio secreto”, cuyo descubrimiento arqueológico comenzó a llevarse a cabo en la localidad egipcia de Nag Hammadi, a partir de 1945. Entre los textos descubiertos (y que demostraban ser más antiguos que los evangelios canónicos), el profesor Morton Smith localiza en 1958 un fragmento de Marcos en un monasterio cercano a Jerusalén, en el desierto judío de Mar Saba, y que es considerado parte de este “evangelio secreto”.
Este fragmento, estimado desaparecido, en realidad fue suprimido deliberadamente por instigación del Obispo Clemente de Alejandría (uno de los más venerados padres de la Iglesia), debido al mal uso que hacía de él la secta gnóstica de los carpocracianos, ya que según palabras del obispo, “no todas las (cosas) verdaderas deben decirse a todos los hombres”. En uno de los extractos de este texto, se afirma que cuando Jesús llegó a la tumba de Lázaro, antes que se retirara la piedra que cubría la entrada, se escuchó un gran grito proveniente de la tumba.
Con respecto a los textos “adulterados” de Mateo y Lucas, vemos que se parecen mucho al de Marcos en cuanto a contenido se refiere, repitiéndose incluso palabra por palabra y frase por frase en ambos textos. Por eso se les denomina sinópticos, es decir, que ven las cosas con los mismos ojos. Siempre se pensó que Mateo y Lucas habían copiado a Marcos, pero la aparición de un nuevo texto cambió la situación. A este escrito se le denominó Documento Q, y consta de un grupo de dichos y enseñanzas de Jesús intercalados con algunos relatos de su vida, que incluyen curaciones y expulsión de demonios. Se presume que fue escrito (no se sabe por quién) entre los años 50 y 70 d.C. Su nombre, “Q”, se deriva de la palabra alemana Quelle (fuente), nombre que le dio Johannes Weiss en 1890.
Pero mucho más importante es el descubrimiento del Magdalena Gr-17, considerado el primer evangelio. Forma parte del evangelio de Mateo, y es el testimonio de una persona que conoció a Jesús de Nazareth poco antes de ser crucificado.
Este documento descubierto, compuesto de tres fragmentos de entre 1.5 y 3.2 cm., contienen a Mateo 26,7-8; 26,10 y 26,14-15, siendo datado a comienzos del siglo I, es decir, antes de la muerte de Jesús.
Fueron encontrados en un olvidado bazar de antigüedades de Luxor por el reverendo Charles Bousfield Huleatt (1863-1908), quien en 1901 los donó al colegio Magdalena (Reino Unido). Fallecía el 28 de diciembre de 1908 durante un terremoto en Messina, Sicilia.
Si la datación establecida para este documento es correcta, los papiros del Magdalena Gr-17 no sólo serían los fragmentos más antiguos que existen del evangelio de Mateo, sino los más antiguos de todos los manuscritos conocidos del Nuevo Testamento. Su contenido, es el siguiente:
“Hallándose Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, se llegó a Él una mujer con un frasco de alabastro lleno de costoso ungüento y lo derramó sobre su cabeza mientras estaba recostado en la mesa. Al verlo se enojaron los discípulos y dijeron: ¿A qué este derroche? Podría haberse vendido a gran precio y darlo a los pobres. Dándose Jesús cuenta de esto, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? Obra buena es la que conmigo ha hecho. Porque pobres, en todo tiempo los tendréis con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis. Derramando este ungüento sobre mi cuerpo, me ha ungido para mi sepultura. En verdad os digo, donde quiera que sea predicado este evangelio en todo el mundo, se hablará de lo que ha hecho ésta para memoria suya. Entonces se fue uno de los doce llamado Judas Iscariote, a los príncipes de los sacerdotes y les dijo: ¿Qué me queréis dar y os lo entrego? Se convinieron en treinta piezas de plata, y desde entonces buscaba ocasión para entregarle”.
Los evangelistas escribieron la vida de Jesús para demostrar que él era el Mesías esperado, y no tanto para contar su historia. Lo demuestra el hecho de que muchos pasajes de la vida de Jesús fueron “adaptados” a varias escrituras pertenecientes al Antiguo Testamento. Citaremos algunas:
Mateo, en referencia al nacimiento de Jesús, nos señala que cuando María quedó encinta por obra del Espíritu Santo, esto sucedió para que se cumplieran las palabras del profeta Isaías: “Que una virgen concebirá y dará a luz un hijo…” (Isaías, 7,14).
De igual forma señala que Jesús nació en Belén para cumplir otra profecía: “Belén, en la tierra de Judá, de ninguna manera eres la más pequeña de sus ciudades; porque de ti saldrá un líder que guiará a mi pueblo de Israel” (Miqueas, 5,2).
Por otra parte, explica la llegada de los Reyes Magos con presentes para el niño recién nacido, pero omitiendo que se inspiró en la profecía de Isaías (60,3): “Las naciones serán traídas a tu luz y los reyes al amanecer de tus días”.
La falsa matanza de los niños por parte de Herodes (ver capítulo ¿Fue Herodes un Infanticida?) también está basada en el cumplimiento de otra profecía, esta vez de Jeremías (31,15): “Se oye un ruido en Ramá, el sonido de un amargo llanto. Raquel llora por sus niños; rehúsa ser consolada, puesto que están muertos”.
Tras la supuesta masacre, Mateo señala que José y su familia huyeron a Egipto, precisamente para que se cumpla la profecía de Oseas (11,1): “De Egipto llamé a mi hijo”.
Una vez muerto Herodes, José decide no regresar a Judea, sino ir a Nazareth, cumpliendo así una profecía cuya referencia no está indicada: “Que habría de ser llamado Nazareno”.
Y así podríamos seguir, pero sería un texto demasiado extenso. Con unos cuantos ejemplos es suficiente para darnos cuenta de la magnitud de la manipulación…
Jesús de Nazareth: Un nacimiento “manipulado”…
Si hacemos caso a los evangelios apócrifos (evangelios ocultos por la Iglesia y que narran una vida de Jesús un tanto diferente a la conocida), uno de los pasajes más censurados y sometidos a viles modificaciones, es el nacimiento del hijo de Dios, pues aquí se ocultan una serie de fenómenos inexplicables que sucedieron durante este acontecimiento. Para ello vamos a basarnos en el Protoevangelio de Santiago, que fue escrito en el siglo II, y que constituye uno de los más antiguos.
Resaltemos, en primer lugar, que Jesús (cuyo verdadero nombre era Jeshu Bar Nagara) no nació en Belén (tal como se cree), sino camino a la pequeña ciudad, en el interior de una gruta (puesto que tampoco nació en un establo). Al adelantarse los dolores del parto, por el incómodo traslado hasta la ciudad de Belén, decidieron quedarse en una gruta, mientras José iniciaba la búsqueda de una partera en Belén, pues no quería someter a su mujer a la vergüenza de dar a luz a mitad del camino y a los ojos de todos los transeúntes.
Según los textos apócrifos, el viejo carpintero nos narra lo sucedido: “Yo, José, avanzaba y he aquí que dejaba de avanzar. Y elevaba mis miradas al aire y el cielo lo veía inmóvil y los pájaros detenidos. Y las bajé a tierra y vi una artesa y obreros con las manos en ella. Y los que llevaban la mano a su boca no la llevaban, sino que tenían los ojos puestos en la altura. Unos carneros permanecían quietos y el pastor levantaba las manos para pegarles con su vara y la vara quedaba suspensa en el vacío. Y en un instante todo volvió a su anterior movimiento”.
Todo nos inclina a pensar que durante el proceso final de parto, todo quedó paralizado, tal como si el tiempo se hubiera detenido para que José pudiera encontrar a la “partera adecuada”. Un hecho inusual que no podemos dejar pasar por alto, dadas las extrañas circunstancias. Pero continuemos con la historia. Al concluir estos acontecimientos, José se topó con Salomé, una partera. El padre de Jesús nos cuenta los acontecimientos ocurridos en la gruta donde María daría a luz: “Y he aquí que una nube luminosa la encubría. Y la nube se retiró enseguida y apareció en el interior de ella una luz tan grande que nuestros ojos no podían soportarla. Y esta luz disminuyó poco a poco hasta que el niño apareció”.
¿Acaso nos encontramos ante la presencia de un OVNI…? ¿Jesús descendió de una nave extraterrestre…? ¿Es por ello que muchos años después afirmó que su “reino” no es de este mundo…? Seguramente muchos rasgarán sus vestiduras antes de aceptar esta posibilidad.
Para finalizar este extraño episodio “bíblico”, destacamos que otra nube luminosa guió a los Magos desde Oriente, y que dicha “estrella”, se detuvo justo en el momento que sobrevolaba la gruta donde se había producido el milagroso “nacimiento” de un niño que dividiría la historia de la humanidad en dos partes: antes y después de él. El problema radica en el hecho que el viaje en camello hasta la gruta debió llevar cuanto menos varios días, y la misteriosa “estrella” estuvo guiando a los Magos día y noche.
¿Cómo es posible que pudieran seguir la estrella a plena luz del día? Observemos el cielo: la imponente luz del astro Sol nos impedirá siempre observar las estrellas, por lo que tenemos que recurrir al apoyo de la oscura noche, cuando el cielo queda despejado para los curiosos ojos que buscan mucho más que una estrella en el firmamento.
Esto deja claro que la estrellas debía ser muy particular, de enorme tamaño y con un brillo capaz de opacar al Sol por donde pasara hasta llegar a su destino. He aquí otra interrogante ¿Por qué la estrella se detuvo precisamente encima de la gruta donde había ocurrido el particular nacimiento?
Es difícil creer que una estrella pudiese comportarse de esta forma tan particular. Al llegar al punto de la gruta, deja de ser importante en la historia, pues los Magos dejan de seguirla.
Es muy posible que haya desaparecido tras haber cumplido su “misión”…
¿Fue Herodes verdaderamente un infanticida…?
“Entre tanto Herodes, al ver que los magos lo habían engañado, se enojó muchísimo y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y sus alrededores, de acuerdo con los datos que le habían proporcionado los magos”. Así narra Mateo la masacre de niños que supuestamente ordenó Herodes.
Herodes llegó al trono en el año 716 del calendario romano, es decir, en el 37 antes de Cristo. Reinó durante 33 años y falleció en la primavera del año 4 antes de Cristo. Este dato es suficiente para entender que fue imposible que Herodes ordenara la matanza que le imputan en la historia, pues de ser así, Jesús hubiera nacido el año 6 antes de Cristo.
Olvidemos un poco la fecha, para resaltar otras curiosidades: el historiador romano Flavio Josefo (de origen judío y que falleció en el año 100 después de Cristo), no reflejó este importante episodio en su obra Antigüedades Judías, la cual por cierto, es muy detallada en sus narraciones. Expliquemos que en este libro están anotados, uno a uno, todos los crímenes cometidos por Herodes, pero nada dice del infanticidio que costó la vida a tantos niños.
Inclusive, su biógrafo Nicanor, quien siempre justificaba las atrocidades de este tirano romano, no explica en ninguna parte lo que lo llevó a cometer esta matanza. De hecho, ningún documento de la época reseña este horrendo crimen. Esto es por una sencilla razón: la narración de Mateo es una leyenda, y nunca sucedió.
Es probable que toda esta “fama” se deba al hecho que Herodes, en el año 7 antes de Cristo, hizo estrangular a sus hijos Alejandro y Aristóbulo cuando descubrió que uno de ellos se conjuró en su contra. Asimismo mandó linchar a 300 jóvenes seguidores de sus hijos.
Falta un detalle importante: ¿No era más fácil enviar unos espías a Belén y asesinar al problemático niño directamente…? ¿Qué sentido tendría asesinar a todos los menores de dos años, en lugar de buscar al verdadero “culpable” de su preocupación, es decir, al nuevo rey de los judíos? ¿Iba Herodes a confiar en tres magos totalmente desconocidos para él, que además eran adoradores de este niño…?
Demasiadas preguntas que carecen de una respuesta lógica.
La sorprendente niñez de Jesús de Nazareth…

Son muy pocos los matices que las Sagradas Escrituras nos ofrecen sobre la niñez de Jesús, quien por cierto, recibía el sobrenombre de Bar Nagara en arameo, que significa hijo del carpintero. Sin embargo, los evangelios apócrifos nos asombran con sus revelaciones, específicamente el Evangelio Árabe de la Infancia, que nos cuenta la siguiente anécdota:
Jesús, quien contaba siete años de edad, jugaba con otros niños haciendo figuras de barro. Todos presumían de su trabajo, pero al llegar el turno de Jesús, éste aseguró: “Mis figurillas marcharán, si yo se lo ordeno”. Acto seguido, las hizo volar, posarse, y beber en un manantial…
El Evangelio de Santo Tomás también narra este episodio, que por cierto sucedió un sábado, con lo cual enfrentaba lo prohibido por la Ley Judía. Uno de los niños que reprochó el hecho fue el hijo de Anás, quien no dudó en vengarse del pequeño “mago”, y cuyo suceso es relatado por los apócrifos: “… con una rama de sauce, el niño dispersaba las aguas que Jesús había reunido. Y Jesús, viendo lo que ocurría, se encolerizó y le dijo: Insensato… He aquí que te secarás como un árbol”. Acto seguido, el pequeño contrincante quedó “tieso” como un palo.
¿Se trataba acaso de poderes paranormales que el niño Jesús sabía controlar muy bien? Otra anécdota nos cuenta que había un tal Salém que teñía trajes, al que un día Jesús, como broma, los tiñó en tinta de índigo. El texto apócrifo prosigue así: “Jesús se puso a sacar la tinta de los trajes y le dio a cada uno el color que deseaba. Los judíos, a vista de prodigio tamaño, glorificaron a Dios”.
No siempre utilizaba sus poderes para asustar a los demás chicos, como la ocasión en que convirtió a tres niños en cabritillos. Cuando su madre le pedía agua, la multiplicaba, y si su padre requería doblar material de dureza extrema en el taller, “Jesús extendía su mano hacia el objeto y la cosa quedaba hecha como deseaba, sin que el niño tuviese casi que tocarla”.
El Evangelio Apócrifo de Mateo nos relata, que en cierta oportunidad, un niño cayó por una baranda y falleció. Todos los presentes acusaron a Jesús por el accidente, “pero Jesús callaba y no respondía, descendió de la terraza y llamó al muerto por su nombre de Zenón, y éste respondió: Señor. Y Jesús le preguntó: ¿Te he tirado yo de la terraza al suelo?. El niño contestó: No, Señor”. Este fue el primer muerto al que Jesús resucitó. Y no sería el último…
La gran interrogante que surge, siempre que aceptemos lo que estos textos nos afirman, es si Jesús conocía sus poderes desde el momento de su nacimiento, o los fue descubriendo con el tiempo, para lo cual habría tenido unos “maestros” (¿extraterrestres?) que le fueron educando en el constante aprendizaje del dominio de esos poderes especiales. Quizás los mismos “ángeles” que cuidaron de su madre terrenal durante su infancia y pubertad.
¿Sería este “entrenamiento” desarrollado durante los enigmáticos años perdidos de Jesús…?

ETIMOLOGIA DE LA PALABRA GRIAL

Noviembre 14th, 2006

Es curioso comprobar que las raíces etimológicas de la palabra Grial sean razón de disputa entre los distintos eruditos, sin llegar a ponerse de acuerdo.
Enciclopedia Espasa.

Según la Enciclopedia Espasa, la raíz etimológica de la palabra Grial deriva del vocablo latino “gradalis” ó “gratalis” y este a su vez de la palabra “crater” que significa vaso ó copa muy grande.
Enciclopedia Larousse.

Según la Enciclopedia Larousse, define los términos “graal”; ( con este significado suele escribirse con mayúscula ) // Ant. Escudilla; y “grial” ( Probablemente del latín, “cratalem”, derivado del griego “kräter”, vaso para beber ).
Enciclopedia Durban.

La Enciclopedia Durban; considera la palabra francesa “gréal”, ésta de la palabra latina “cratalis”, y esta de “crater”, que significa copa.
Enciclopedia Británica.

La prestigiosa Enciclopedia Británica precisa que: “la etimología de la palabra graal, permanece incierta, pero ha sido usada en numerosas regiones de Francia para denotar una vasija / vaso de boca ancha”.
Jean-Michel Anglebert, Hitler y la Tradición Cátara.

Un gran estudioso del tema Jean-Michel Anglebert, en el libro Hitler y la Tradición Cátara.; Plaza y Janes (f), 1972, pretende encontrar un origen persa de la palabra Grial, acepta el término “graal” o “piedra-Graal” y pretende que este deriva de las palabras persas “gorr” y “al” que significan: piedra preciosa y fragmento respectivamente, lo cual daría el significado de “piedra preciosa grabada” (pág. 41, ob cit.)
Joan Corominas, Breve diccionario etimológico de la lengua castellana.

Grial, según el Breve diccionario etimológico de la lengua castellana, de Joan Corominas, 3ª edición, Editorial Gredos, Madrid,1897) ‘escudilla’, S. XIII (greal). Del mismo origen incierto que el catalán greala (catalán arcaico gradal, femenino, 1010), occitano antiguo grazala, francés antiguo graal íd. Aunque la leyenda del Santo Grial se propagó desde el Norte de Francia, el vocablo es anterior y procedía del Sur de este país y de Cataluña, donde todavía designa utensilios de uso doméstico.
Garcia Gual Carlos, Historia del rey Arturo y de los nobles y errantes caballeros de la Tabla Redonda.

Garcia Gual Carlos cita en: Historia del rey Arturo y de los nobles y errantes caballeros de la Tabla Redonda - Alianza, Madrid, 1989.

- Significado etimológico de Graal - Gradalis, pág. 115. La primera mención del Grial, para nosotros, es la del texto novelesco de Chrétien. En El cuento del Grial, redactado, como dijimos, hacia 1190, es donde se nos describe la primera aparición del enigmático objeto.
Perceval ve desfilar ante sus asombrados ojos la procesión repentina en la que una doncella porta, entre sus dos manos, el resplandeciente “graal”–que etimológicamente viene del vocablo latino “gradalis”, que designa una especie de plato ancho y poco hondo, una fuente especialmente apropiada para servir a la mesa grandes pescados–, todo de oro recamado de pedrería.

- Etimología de Graal, pág. 152. El término “graal”, un vocablo común, pero de uso poco frecuente en francés, significa sencillamente “un plato ancho y poco profundo”, como lo define hacia 1230 el monje Helinand de Floidmon: “scutlla lata et aliquantulum profunda”. Podía usarse tal plato para presentarse algún pescado a la mesa, como sugiere Chrétien al indicar que “no contenía ni salmón ni lucio ni lamprea”.
Por lo demás el plato podía presentarse cubierto o descubierto, tal como pasa en la primera visita de Perceval al castillo. Luego, en el Ciclo (es decir, en L’estoire del Saint Graal y en la Queste), se explica que es la bandeja en que Jesús y sus discípulos recibieron la carne del cordero pascual en la Última Cena; y también en Perlesvaus se identifica con la Parópside, el santo plato. Robert de Boron afirma que fue utilizado para recoger las últimas gotas de la sangre del Crucificado, tras de haber servido como cáliz en la Ultima Cena.
El plato santo se va trasformando en una copa, semejante al ciborio eucarístico. (Como apunta precisamente Martín de Riquer, las diferencias entre el cáliz y el copón no estaban aún formalizadas en la liturgia de fines del XII).
Puede haber resultado sugerente al respecto la forma “sangreal” (”santo grial”), entendida como una alusión a la “sangre real” (”sang real”) de Cristo. Wolfram ha introducido una extraña variante al presentar el Grial como una piedra preciosa, llamada “grâl” (entendida tal palabra como un nombre propio) y “lapis exillis”. Aunque la piedra guarda una relación con la eucarista, ya que el Viernes Santo de cada año desciende sobre ella el Espíritu Santo en forma de paloma con una blanca oblea que renueva sus poderes, el origen de la misma remonta a los orígenes del mundo, cuando en la lucha entre Dios y Lucifer fue traída de los cielos a la tierra por ángeles neutrales. Este Grial no tiene referencias a la pasión ni a la historia apostólica relatada por R. de Boron y sus seguidores.

Tan misteriosa piedra puede remontar al eco de un famoso pasaje del viaje de Alejandro Magno al Paraíso, el Iter Alexandri Magni ad Paradisum, en el que Alejandro no logra acceder a éste, por su orgullo y soberbia, y sólo recibe de allí como reliquia una piedra prodigiosa, de muy variable peso ( según la virtud de quien la levanta ) y que irradia juventud. esa “lapis ex celis”, “wun sch von pardîs”, el Grial, es una “piedra humilde”, “lapis exilis”, que sólo puede ser vista por los puros y fieles, al modo de la “lapis exilis” de los alquimistas. (De la que afirma Arnaldo de Vilanova: “Hisc lapis exilis estat pretio quoque vilis./ spernitur a stultis, amatur plus ab edoctis”). Como la “piedra filosofal”, sólo es apreciada en su justo valor por los sabios. Múltiples son los comentarios y las influencias que se han sospechado en esa joya.
Louis Charpentier. El Enigma de las Catedral de Chartres.

Louis Charpentier - El Enigma de las Catedral de Chartres - Plaza & Janes, S.A.. Editores, Barcelona, 1976. ( Cap. 14, págs 143 a 154).

El origen del Grial no es con seguridad céltico. Puede muy bien ser anterior. Creo que ese vocablo deriva de la raíz «Car» o «Gar», que tiene el significado de «piedra».
El Gar-Al o Gar-El, pudiera ser el vaso que contiene la piedra, o el vaso de piedra (Gar-AI), o la Piedra de Dios (Gar-El).Ambas etimologías son, por lo demás, muy similares. En el primer caso, se trataría del vaso en el que se hace la «Piedra»; en el segundo, sería cuestión de la «Piedra» misma. Es indudable que el símbolo es el alquímico. No se puede, en efecto, separar la palabra Grial de la de «Caldero».
En tiempos del celtismo primitivo, era el caldero (Caldron) de Lug donde, sobre un fuego muy particular, se cocían las «medicinas universales».
Por otra parte, el rey Gradlon nos indica, por su nombre, que se trataba de un «guardián del Grial» en su ciudad de Is, que las olas sumergieron cuando su hija Mahu, cristiana, destruyó los menhires de fijación de los suelos. Grial es un vocablo céltico, pero, con otros nombres, la leyenda del vaso sagrado se encuentra en otros lugares y tiempos.
Melquisedec es representado en el pórtico de Chartres -pórtico Norte, llamado de los Iniciados- portando la copa que entregó a Abraham y de la que asoma la Piedra. Cada templo griego tenía su «crátera» (de Teras: maravilloso, o Theos: divino, con, tambien ese radical: «Cra … » «Car»).
Con el nombre que sea, designa, constantemente, un vaso cuyo contenido se diviniza; está penetrado por la Divinidad; está, por tanto, transmutado.
Roso de Luna, Mario - Wagner, mitólogo y ocultista.

Roso de Luna, Mario - Wagner, mitólogo y ocultista - Eyras, Madrid, 1987.

Etimología del Graal, pág. 181, 182. En cuanto a los nombres “Grailus”, “Gralius” y “Grail”, su parentesco con el nombre “Graal” y el íntimo enlace de su leyenda con la que ha servido de base al Parsifal wagneriano, es bien notoria y merecedora de un especial estudio.
A la apreciación de semejante parentesco se puede llegar también por la versión del Lohengrin que es popular en la comarca francesa de Cléves, y en la que “Swan”, el Caballero del Cisne, o Lohengrin, recibe los dichos nombres de “Elías”, “Helios”, “Gralius”, “Grail”.

Etimologías del Grial, pág. 486. Don Juan Valera, hablando del escritor árabe Flegetaris (denominado Telegetanos por el crítico alemán Wolzogen), llama “Grial” a la copa santa. Los italianos escriben “Graal”; los ingleses, “Grail”, y Menéndez y Pelayo, “Gral”; y no pocas veces se encuentra escrito “Greal” en los cronistas, todo ello, según se dice en el diccionario de Mistral, como derivado del latín gradale y después del “Grasan”, provenzal; “grian”, marsellés; “grasal”, lionés: “grial”, lemosino; “grasans”, románico; “gresal”, catalán; “graal”, francés, y “grial”, galaico-castellano, cual en el antiguo romance de “El Conde del Sol” (el Caballero Helios o Lohengrin), cuando dice: “¡Padre, padre de mi vida, por la del “Santo Grial”, que me deis vuestra licencia para el conde ir a buscar!” Otros etimologistas, forzando cuanto pueden la palabra, tratan, en vano, de hacerla derivar de la palabra latina “crater” o copa, para adaptarla mejor a la idea cristiana “de la copa de la última cena”, con mejor intención que fortuna, porque, como se ve. la etimología “grial” es más bien la de plato que la de copa, si bien no resulte tan poético ni tan adecuado al canon cristiano el ver la sangre de Jesús recogía, no en alguna copa, sino en plato, escudilla o fuente vulgarismos”.

Etimología del Graal, pág. 490. Ya Mauricio Kufferat, uno de los mejores comentaristas de Wagner, interpretando con perfecta corrección el texto del Parzival alemán de Wolfram de Eschenbach ( 1200 - 1216 ), dice que el “Graal”, “Greal” o “Grial” primitivo de la leyenda, no es un vaso, ni un cráter, ni un cáliz, ni siquiera una escudilla o plato, sino una piedra. en efecto, la traducción fiel de dicho poema, derivado del aun más antiguo de Chrertien de Troyes (siglo XII), nos muestra al Grial como ” una piedra preciosa, traída a la tierra por los ángeles y confiada a su custodia a una Fraternidad iniciatíca que se llamó de los Custodios del Grial. ”
Henos aquí ya, pues, con la Piedra de Jacob, la Piedra del Liafail escocés, la Piedra cúbica de los masones, la Piedra o Pétera iniciatíca y tantas piedras simbólicas, no cristianas, del mito universal.

Aspectos Éticos y de Formación del Terapeuta

Noviembre 14th, 2006

Dra. Elke Kort (kort@servidor.unam.mx)

Resumen: En este trabajo se presentan reflexiones sobre aspectos éticos para el terapeuta en el campo de las adicciones. No se suele suscribir o hacer explícito un código ético cuando se entra a trabajar en este campo. No por la adicción en si, sino por tantas circunstancias en las que se puede ver envuelto el adicto, más pronto que tarde, los profesionales se encuentran ante situaciones donde necesitan tener respuestas a preguntas sobre la ética en general y revisar su propia postura ética. En los centros de tratamiento se confrontan situaciones complicadas al tener que conciliar intereses distintos, como pueden ser los de la institución/administración y los de la labor clínica terapéutica. Actuar bajo una postura ética firme y congruente ayuda a encontrar soluciones en beneficio del paciente, de la labor terapéutica y de la vida institucional. Se señala en este artículo la importancia de buscar formar el equipo profesional ideal o sano que logre aprovechar distintos niveles terapéuticos como complementarios. Hasta ahora, no existe una sola respuesta para el trabajo con los adictos, ni desde el punto de vista del tratamiento, ni tampoco desde la conformación del equipo profesional. Conocer bien las capacidades y limitaciones de cada nivel y promover el crecimiento para cada uno, constituye la llave para el éxito de un centro de tratamiento.

Aspectos éticos en el trabajo terapéutico con adictos
¿Qué es lo que define a un profesional? Una respuesta sería, que a una profesión la compone un grupo de personas que comparte un cuerpo de conocimientos, un código de ética para trabajar y relacionarse de manera justa y decente con los colegas. Para ayudar a los pacientes adictos y a sus familias la guía debe ser el antiguo lema: Ante todo no dañar (primum non nocere), teniendo cuidado de no lastimar por no actuar. Eticamente, el terapeuta tiene la obligación de hacerle el mejor bien al paciente por eso, hay que volver a revisar lo que se cree y lo que se hace, con la conciencia que el conocimiento jamás es absoluto. Siempre debe haber espacio para información y conocimientos distintos, para reflexionar y cuestionar lo que se está haciendo a la luz de éstos.
En algún momento llega al terapeuta la necesidad de tomar conciencia de su postura ética. Por ejemplo, cuando se presentan situaciones en los centros de tratamiento donde coinciden y hay que conciliar intereses distintos: los clínicos, los administrativos/financieros, los del poder y a veces, los políticos. Este tema habría que tratarlo con seriedad y aparte, pero vale la pena mencionarlo aquí como fuente identificada de desgaste (burn-out) profesional que se reporta desde contextos clínicos en distintas partes del mundo.
Desde el punto de vista ético, el clínico toma decisiones basadas en lo que es benéfico para el paciente. Esto no es nada sencillo. Es complicado, ya que prácticamente todo el trabajo se mueve en el terreno de lo subjetivo: se trata de actitudes, espiritualidad, autodisciplina, sistema de valores y creencias. Cuando el terapeuta no confronta o revisa sus propios principios éticos, difícilmente lo podrá hacer con el paciente. Se espera que el terapeuta haga el esfuerzo de separar su sistema de creencias personales de la necesidad clínica del paciente. Una de las metas terapéuticas es la autonomía del paciente. Desde el punto de vista ético, esto significa que el paciente una vez terminado su proceso terapéutico, sabrá actuar de forma ética o moral y deberá poder elegir por si mismo lo que va a hacer. Necesita aprender cómo los consejos de los demás, las presiones de fuentes externas, a la hora de la verdad, las puede dejar de lado y decidir y elegir por sí mismo. Aquí puede darse un problema ético, cuando el terapeuta realiza su trabajo con más entusiasmo que formación clínica, con e